Salir de la oscuridad: sentir con las manos y ver con el corazón en el único centro para sordociegos de España.

Salir de la oscuridad: sentir con las manos y ver con el corazón en el único centro para sordociegos de España.

La privación de dos sentidos elementales para la comunicación, como la vista y el oído, puede condenar a las personas con sordoceguera a aislarse dentro de sí mismas; con el afán de evitarlo, nació el centro Santa Ángela de la Cruz.

Sara Rojas/Luis Serrano

Enlace noticia original

Oler las plantas, saborear el chocolate, sentir el viento acariciando la piel… Pequeños placeres que iluminan de felicidad el rostro de Juan de Dios, aunque no pueda expresarlo con palabras. Nació sin ver ni oír, pero eso no le impide relacionarse con su entorno y transmitir sus sentimientos. De hecho, “con los recursos necesarios”, las personas sordociegas como él pueden llegar a “ser muy felices”. Pero para poder alcanzar semejante nivel de expresión y comprensión de la realidad, necesitan contar con una atención individual, adaptada a sus circunstancias, como la que brindan en Santa Ángela de la Cruz, un centro que se rige por la misma filosofía que Antoine de Saint-Exupéry plasmó en su mítico Principito. “Solo se puede ver con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”, reza un cartel en la sala de estar de la residencia.

“Esa siempre fue la utopía” de la Asociación Española de Familias de Personas con Sordoceguera (APASCIDE), que contemplaba cómo sus chicos y chicas al cumplir la mayoría de edad dejaban de poder asistir a unidades específicas para discapacitados donde, en algunas ocasiones, ni siquiera se les trataba como sordociegos. “Había que darle continuidad a lo aprendido porque todavía tenían que desarrollar su personalidad, sus conocimientos y habilidades sociales”, recuerda Dolores Romero, su presidenta. De modo que una entidad que nació con vocación meramente reivindicativa, terminó “prestando servicios”. Y después de “arriesgar lo poquito” que tenían, la quimera de crear un centro residencial con unidad de día específica para este colectivo se hizo realidad en octubre de 2010. Entonces se inauguró el centro Santa Ángela de la Cruz, el único de toda España especializado en atender a jóvenes y adultos con una doble discapacidad sensorial aún muy desconocida para buena parte de la sociedad.

Actualmente, APASCIDE estima que hay unas 8.000 personas en todo el país en estas condiciones, a tenor de los resultados de un reciente estudio sobre las personas sordociegas en España a cargo del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Cifra que ascendería a 34.000 personas si se contemplan los 26.000 mayores de 65 años que se calculan han adquirido la sordoceguera como consecuencia del deterioro de la edad. De todas ellas, el centro que se encuentra a unos 20 kilómetros de Sevilla, en el término municipal de Salteras, acoge en estos momentos a un total de 40 personas (sumando plazas del centro residencial y el de día) “con grave déficit visual-auditivo y con problemas de comunicación o en riesgo de exclusión social”, tal y como señala Ruth Lirio, directora de gestión. Otras tantas aguardan en lista de espera hasta poder acceder a una de las plazas que se solicitan mediante los recursos de la Ley de Dependencia.

En concreto, este enclave del aljarafe sevillano se ha convertido en el hogar de Juan de Dios y de otros 25 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 62 años, procedentes de diferentes puntos del país. Cada uno con sus características propias – “la sordoceguera se manifiesta en cada persona de una forma distinta” – pero todos “gravemente afectados”, como explica Sara Leocadio, directora de la Residencia, en uno de los encuentros con elDiario.es Andalucía. Si bien la situación de los residentes es especialmente “compleja” porque a menudo presentan otras dificultades o discapacidades complementarias al déficit visual y auditivo, Sara asegura que “la convivencia es muy buena”.

Códigos propios, lenguaje universal

Además del corazón, en Santa Ángela de la Cruz el tacto adquiere el poder de la mirada. A través de la lengua de signos apoyada (sobre las palmas de las manos), las personas sordociegas pueden relacionarse con los mediadores comunicativos utilizando el contacto con las manos, convertidas en sus ojos y oídos. En otros casos, son gestos, sonidos y expresiones faciales los que hablan. “No siempre se necesita un sistema de comunicación”, afirma Olga Díaz, la directora de la unidad de día que atiende diariamente a 14 usuarios con déficit sensorial y graves problemas de comunicación. “Nos empeñamos en que tienen que aprender un sistema, pero primero hay que entrar en su mundo, intentar comprenderlo y desde ahí contemplar sus necesidades, captar todas esas señales comunicativas y encontrar otras fórmulas para comunicarnos con ellos”, añade.

De ahí la importancia de brindarles recursos que les permitan canalizar sus emociones y pensamientos. Sin estas herramientas, la impotencia indecible de sentirse incomprendidos y encerrados en su propio mundo se manifiesta en conductas autolesivas, como las que mostraba hasta hace unos años Jenny, afectada por una meningitis a pocas horas de nacer. Sin embargo, desde que empezó a asistir al centro de día de APASCIDE, su comportamiento “ha cambiado por completo”. Su madre, Genoveva Jiménez, con la emoción de sentirse agradecida, reconoce que Jenny ya no se provoca lesiones porque ha aprendido a pedir aquello que necesita.

Dado que se trata de un “colectivo muy heterogéneo” en el que conviven tanto personas con algún resto visual o auditivo, con sordociegos congénitos como Juande y otras que han adquirido la sordoceguera de forma paulatina debido a síndromes o enfermedades degenerativas, las instalaciones del centro están diseñadas para que los usuarios puedan desenvolverse con autonomía por sus pasillos y habitaciones. Diferentes colores y texturas identifican cada estancia, cada integrante lleva asociado un símbolo, barandillas recorren el edificio… Todo para conformar un código propio a través del cual, sin ver ni oír, los usuarios pueden desarrollar dinámicas similares a las que se reproducen fuera del centro.

Un reto diario

También la vida aquí está marcada por la rutina. A diario, los usuarios combinan tareas cotidianas de alimentación y aseo personal con una extensa variedad de talleres de lectoescritura, cuidado del huerto o cerámica, en función de las capacidades e inquietudes de cada uno. Lo importante, afirma Olga, es que “ellos son los que deciden”. De hecho, “a veces las actividades son una mera excusa, una herramienta” para prevenir “el aislamiento” y “conectarlos con el mundo”, al tiempo que fomentan la “participación” de estos jóvenes y adultos en la toma de decisiones propias. Entretanto, también alcanzan determinados “objetivos en relación con la salud, la psicomotricidad, el desarrollo cognitivo y el aprendizaje constante”, al realizar, entre otras, terapias ecuestres como las que llevan a cabo semanalmente en La Herradura. Siempre “teniendo presente” sus necesidades y preferencias, como insiste la directora del centro de día.

Asimismo, a lo largo de la jornada disponen de tiempo para el ocio. Alguno de ellos como Cristian, un apasionado del deporte, dedica dos o tres horas diarias a entrenar y a prepararse para volver a participar en eventos deportivos como la Carrera Nocturna del Guadalquivir, a la que ya fue junto a otros compañeros antes de la pandemia. En otras ocasiones, el ejercicio lo realizan en contacto con la naturaleza, visitando parques de la ciudad. Algo que disfruta especialmente Juande, quien reconoce que le encanta pasear por el Alamillo mientras conversa sobre las manos de Sergio Vázquez, uno de los mediadores.

Las salidas del centro también las aprovecha Juanjo, de 62 años, para reunirse algunas tardes con un grupo de amigos en Gerena. Cuando lo hace, lleva consigo el bastón rojo y blanco que identifica a las personas sordociegas. Un objeto que, según ha podido percibir el usuario más veterano de la residencia de APASCIDE, causa extrañeza a ojos de la población, que todavía desconoce su significado, así como la existencia de un colectivo que no puede ver ni oír. En su caso, nació sordo y fue perdiendo progresivamente las facultades para ver a causa del síndrome de Usher. Hoy ya se considera sordociego, pero asegura que “puede hacer muchas cosas”. Lo cuenta en lengua de signos con una expresividad asombrosa, motivada en parte por el entusiasmo que le despierta compartir su historia y conocer la de las personas que le rodean, aunque requiera de una mediadora para trasladar sus mensajes y poder reivindicar ante la sociedad que se les tengan en cuenta.

Por su parte, Victoria se declara amante de la lectura. Estanterías repletas de libros en su habitación lo confirman. Orgullosa de su colección, cuenta que puede cultivar esta afición gracias a que conserva resto visual y el centro le ha facilitado una “telelupa” que le permite captar cada palabra. Actualmente, está leyendo Los pilares de la Tierra. La ilusión que desprende al decirlo evidencia que sus ganas por adentrarse en la obra maestra de Ken Follett superan con creces el tiempo que tiene que invertir en completar una página.

Como a quien le toca la lotería

El proyecto que surgió “para dar respuesta a una necesidad” detectada por los familiares de APASCIDE lleva ya 12 años “mejorando la calidad de vida” de las personas sordociegas. Así lo constata Juanjo al señalar que antes de pasar a formar parte del centro Santa Ángela estuvo interno en una residencia de ancianos en Cáceres, su ciudad natal. Allí no se podía relacionar con nadie porque nadie sabía lengua de signos. Por eso, cuando le dieron la oportunidad de ocupar una de las plazas del centro en la que vive desde 2011, no se lo pensó. Ahora puede comunicarse con sus compañeros y monitores, mientras desarrolla sus habilidades a través de los diferentes talleres. “Estoy muy contento, quiero vivir para siempre aquí”, traduce Marta mientras Juanjo acompaña sus gestos de una sonrisa infantil, por inocente y sincera.

Con los recursos necesarios, las personas sordociegas pueden desarrollarse al máximo de sus posibilidades y llegar a ser muy felices

En efecto, puede hacerlo porque las plazas son vitalicias. Lo cual aporta “tranquilidad” a las familias, como celebra la madre de Jenny. “El día que el centro Santa Ángela abrió me tocó la lotería”, admite Genoveva antes de rememorar sus palabras exactas: “ya puedo morir tranquila”, pues aunque hoy su hija se beneficie solo del centro de día, sabe que cuando ya no puedan atenderla sus padres y hermano, tendrá la opción de vivir en un centro que “tiene todo lo que necesita”. Se refiere, sobre todo, a los mediadores. “Unos profesionales preparados en sistemas alternativos de comunicación, conocedores de la lengua de signos y con unas habilidades comunicativas y afectivas muy particulares”, apunta en línea similar Olga al argumentar lo que diferencia a este centro de los demás.

En los momentos posteriores a la puesta en marcha del centro, los pensamientos de Dolores Romero, también directora del centro, no solo fueron de celebración: “Ya está hecho, ahora hay que mantenerlo”. Advertía ya por entonces que al coste del mantenimiento de unas instalaciones que rondan en su conjunto los 5.400 metros cuadrados, habría que sumarle el gasto relativo a “la cantidad de profesionales especializados que se necesitan”. “La atención de las personas con sordoceguera tiene que ser uno a uno”, informa Dolores. Y, a pesar de que el centro está lejos de cumplir esa ratio, las dotaciones que reciben por cada plaza que tienen concertada con la Junta de Andalucía y con otras tres comunidades (Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha) no alcanzan para cubrir los gastos anuales, cifrados en 1.900.000 euros para el año que viene, según avanza la directora del centro a esta redacción.

De esa cantidad, la Junta de Andalucía (la administración que cuenta con el mayor número de plazas de residentes – 19 de 26 – y con el total de la unidad de día) aporta 226.000 euros de los 450.000 que cuesta mantener el centro de día, así como 721.000 euros de 1.450.000, relativos a la residencia. Todo ello, sumado a la contribución de los usuarios (que desembolsan el 75% de sus ingresos en el caso de la residencia, y el 25% en el servicio diario), genera un déficit de aproximadamente 430.000 euros que necesitan “conseguir mediante donativos para no ir a la quiebra”, como explica la máxima responsable de Santa Ángela. Esta cuantía es similar a la que manejan cada año. Y, a pesar de la incertidumbre que les acompaña durante el curso, la presidenta de APASCIDE se sienta afortunada porque, hasta ahora, siempre logran sufragar los gastos gracias al “club de amigos” del centro. “Hemos ido teniendo suerte”, sostiene Dolores en alusión al esfuerzo de las 220 familias que componen la asociación española de sordociegos y contribuyen con su cuota, además de los colaboradores que conceden una aportación económica cada año, animando al equipo directivo del centro a seguir con el proyecto porque, en palabras de la directora, “nuestros chicos se lo merecen”.

Luz en la oscuridad

En muchos casos, los avances son notables y demuestran que “con los recursos necesarios” las personas sordociegas pueden desarrollar sus capacidades cognitivas. No pueden ver ni oír, pero sí percibir sensaciones, movimientos, olores, sabores y tactos a través de la piel. Y, sobre todo, “pueden llegar a ser muy felices”, como garantiza Dolores. Su hija Inés es una de las usuarias de la residencia y asegura que después de pasar un fin de semana o periodos vacacionales en casa, “regresa al centro feliz”. “Aquí está rodeada de sus iguales, de personas que la entienden, saben tratar con ella y cuidan muchísimo el afecto”, asevera convencida de los beneficios que reporta sobre su hija contar con unos profesionales que le brindan recursos para crecer y ampliar su concepción del mundo.

La noche de la ignorancia y la insensibilidad es la única tiniebla impenetrable

Al respecto, quienes conviven (y aprenden) con ellos aseguran que en Santa Ángela de la Cruz trabajadores y usuarios forman “una familia”. Sergio Ruiz, uno de los mediadores en la comunicación, coincide con sus compañeros y añade que, a su modo de entender, “los chicos son los profesores y nosotros somos sus alumnos”. “Ellos nos van enseñando qué necesitan y como alumnos buscamos cuáles son sus capacidades, las metas que quieren alcanzar y vamos adaptando el mundo a su realidad para que puedan vivir una vida lo más normalizada posible”, expresa Sergio. En este sentido, su tocayo reconoce también que cuando termina su jornada laboral, se lleva consigo las lecciones que ha aprendido en el centro. “Te enseñan a relativizar”, apunta, “cuántas veces nos preocupamos por cosas insignificantes y cuando observas lo luchadores que son estos chicos piensas, qué más da”.

De algún modo, la labor que desempeñan estos profesionales, sumada a la voluntad de los familiares por dar a conocer la realidad de las personas con sordoceguera, constituyen el antídoto para evitar que caiga sobre este colectivo “la noche de la ignorancia y la insensibilidad” que Helen Keller, escritora y activista política sordociega del siglo XX, advertía como “única tiniebla impenetrable”. Los padres de Jenny tienen su propia interpretación: antes de que surgiera el centro, vivían “en la oscuridad”. Ahora Santa Ángela de la Cruz se ha convertido en su faro. Los chicos “son luz”, capaces de “multiplicar” y propagar todo “el amor y cariño” que reciben.



El método Kominsky (2018-2021)
Sandy Kominsky (Michael Douglas) es un actor que tuvo un éxito pasajero y que ahora trabaja como profesor de interpretación. Junto a Norman Newlander (Alan Arkin), su representante y amigo de toda la vida, Sandy afronta los cambios que acompañan al paso del tiempo. La serie combina comedia y drama para abordar temas como la amistad, el duelo, las relaciones personales y el envejecimiento.

📍

EE. UU.
🎨
Comedia dramática
🕐
3 Temporadas
Solo asesinatos en el edificio (2021–presente)
Charles-Haden Savage (Steve Martin), un actor conocido por una antigua serie policíaca; Oliver Putnam (Martin Short), un director teatral; y Mabel Mora (Selena Gomez), una joven que vive temporalmente en el edificio mientras reforma el apartamento de su tía, comparten su afición por las investigaciones policiales. Cuando un vecino aparece muerto en circunstancias sospechosas, deciden investigar lo ocurrido y documentar el caso en su propio pódcast. A medida que resuelven nuevos casos, desarrollan una estrecha amistad y demuestran el valor de la colaboración entre generaciones.

📍

EE. UU.
🎨
Comedia / misterio
🕐
5 Temporadas
Un hombre infiltrado (2024-presente)
Charles Nieuwendyk (Ted Danson) es un profesor universitario jubilado que acepta colaborar con una investigadora privada, infiltrándose como residente en un centro para personas mayores con el objetivo de esclarecer la desaparición de un valioso collar de rubíes. Mientras lleva a cabo la investigación, se integra en la vida cotidiana del centro, conoce a otros residentes y afronta el duelo por la pérdida de su esposa. La serie combina comedia y misterio mostrando una visión cercana de la vida en una residencia.

📍

EE. UU.
🎨
Comedia
🕐
2 Temporadas
Last Tango in Halifax (2012–2020)
Alan Buttershaw (Derek Jacobi) y Celia Dawson (Anne Reid) fueron pareja durante su juventud y, tras más de sesenta años sin verse, vuelven a ponerse en contacto. Al comprobar que el afecto entre ambos permanece, deciden iniciar una nueva relación, una decisión que también transforma la vida de sus hijos y nietos. La serie explora el amor en la madurez, las relaciones familiares y las oportunidades que pueden surgir en cualquier momento de la vida.

📍

Reino Unido
🎨
Comedia dramática
🕐
5 Temporadas
Hacks (2021-2026)
Deborah Vance (Jean Smart) es una veterana monologuista de Las Vegas que necesita renovar su espectáculo para mantener el éxito de su carrera. Para ello comienza a trabajar con Ava Daniels (Hannah Einbinder), una joven guionista que atraviesa un momento profesional complicado. A pesar de sus diferencias personales y generacionales, ambas desarrollan una colaboración que evoluciona con el tiempo mientras afrontan nuevos retos profesionales y personales.

📍

EE. UU.
🎨
Comedia dramática
🕐
5 Temporadas
Grace and Frankie (2015-2022)
Grace Hanson (Jane Fonda) y Frankie Bergstein (Lily Tomlin) tienen personalidades opuestas y apenas mantienen relación hasta que sus maridos les anuncian que están enamorados el uno del otro y que quieren divorciarse para comenzar una vida juntos. A partir de ese momento, ambas inician una convivencia inesperada que dará lugar a una sólida amistad. La serie sigue cómo afrontan esta nueva etapa mientras se adaptan a los cambios personales, familiares y emocionales que acompañan a la madurez.

📍

EE. UU.
🎨
Comedia
🕐
7 Temporadas
Arrugas (2011)
Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, ingresa en una residencia de mayores tras comenzar a manifestar los primeros síntomas de Alzheimer. Allí conoce a Miguel, un residente ingenioso y de carácter despreocupado, con quien entabla una estrecha amistad. Cuando la enfermedad de Emilio avanza, Miguel y otros residentes intentan ayudarle para evitar que sea trasladado a la planta destinada a las personas con mayor necesidad de cuidados. A través de su convivencia, la película retrata la amistad, los cuidados y la vida cotidiana en una residencia desde una mirada cercana y humana.
🎬
Ignacio Ferreras
🎨
Drama

📍

España
🕐
89 min
El exótico Hotel Marigold (2011)
El exótico Hotel Marigold cuenta la historia de un grupo de jubilados británicos que viajan a la India para comenzar una nueva etapa de su vida en lo que creen que será un hotel recién renovado. Al llegar a Bangalore, descubren que la realidad no es exactamente la que esperaban y las diferencias culturales pronto les plantean diversas dificultades. Sin embargo, poco a poco, el Hotel Marigold y su entorno acaban transformándose en un lugar que les ofrece nuevas experiencias y formas de entender la vida.
🎬
John Madden
🎨
Comedia dramática

📍

Reino Unido
🕐
124 min
Elsa y Fred (2005)
Elsa (China Zorrilla) es una mujer mayor, optimista y llena de vitalidad, que disfruta de la vida y persigue sus sueños. Cuando conoce a Fred (Manuel Alexandre), un viudo recién instalado en el mismo edificio, comienza una relación marcada por sus diferencias de carácter y forma de entender la vida. A medida que pasan tiempo juntos, ambos descubren nuevas maneras de afrontar la vejez, superar el pasado y disfrutar del presente. La película aborda temas como el amor en la madurez, la ilusión y la importancia de aprovechar cada etapa de la vida.
🎬
Marcos Carnevale
🎨
Comedia dramática / romance

📍

Argentina / España
🕐
108 min
Gran Torino (2008)
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea y trabajador jubilado de la industria del automóvil, acaba de enviudar y vive solo en un barrio de Detroit en plena transformación. Es un hombre solitario, de carácter duro y con dificultades para aceptar los cambios sociales y culturales de su entorno. Su vida da un giro cuando su joven vecino intenta robar su coche, un Gran Torino de 1972. A partir de este encuentro surge una relación inesperada que cambiará su forma de entender a las personas que lo rodean.
🎬
Clint Eastwood
🎨
Drama

📍

EE.UU.
🕐
116 min
Paseando a Miss Daisy (1989)
Daisy Werthan (Jessica Tandy), una viuda de 72 años, pierde parte de su independencia tras sufrir un pequeño accidente con el coche. Aunque al principio rechaza la idea de dejar de conducir, su hijo decide contratar a Hoke Colburn (Morgan Freeman) como chófer. La relación entre ambos comienza con cierta desconfianza, pero, con el paso de los años, desarrollan una profunda amistad marcada por el respeto mutuo, el apoyo y los cambios que ambos afrontan a lo largo de sus vidas. La película retrata el envejecimiento, la autonomía y las relaciones humanas en el contexto del sur de Estados Unidos durante varias décadas.
🎬
Bruce Beresford
🎨
Drama / comedia

📍

EE.UU.
🕐
99 min
UP (2009)

Carl Fredricksen, un hombre de 78 años, decide emprender el viaje que había planeado durante toda su vida junto a su esposa fallecida. Para ello, hace volar su casa gracias a miles de globos de helio y parte hacia América del Sur. Sin embargo, su plan se complica cuando descubre que viaja acompañado por Russell, un joven explorador que aparece inesperadamente en su aventura. Juntos emprenden un viaje que los lleva a atravesar distintos obstáculos y situaciones inesperadas.

🎬
Pete Docter y Bob Peterson
🎨
Animación / aventura

📍

EE.UU.
🕐
96 min
Ir al contenido