16 Ene Los mayores generan más de cuatro millones de puestos de trabajo.
El consumo de las personas de más de 50 años en España impulsa la creación de cerca de dos millones de empleos directos.
2026. Público
María José Pintor Sánchez-Ocaña
El estudio Investigando la economía de la longevidad en España, elaborado por Oxford Economics en colaboración con la Universidad de Salamanca, pone de manifiesto que los mayores de 50 años (alrededor de 18,6 millones de personas) realizan al año un gasto 334.942 millones de euros, lo que equivale al 60% del total del gasto de la población española.
Esta cifra supone un gasto por persona de 17.960 euros. Este dato contrasta con los 13.970 euros de media de gasto por persona de los residentes en España con edades comprendidas entre los 25 y 49 años, (alrededor de 16,4 millones), que sumaron un gasto total de 229.700 millones de euros. Así, en consumo los mayores ganan por goleada.
La llamada Economía de la longevidad, la derivada del aumento de la esperanza de vida, generó un impacto directo, indirecto e inducido en nuestro país de 325.303 millones de euros de valor añadido en el PIB español en 2019, lo que equivale al 26% del PIB en ese año.
El impacto económico de los mayores
Este informe ofrece una visión transversal del impacto económico de las actividades realizadas en torno a la población mayor de 50 años. El estudio recoge de forma diferenciada el impacto socioeconómico de las actividades de la población residente española y de los turistas que visitan nuestro país.
Los impactos económicos que ya son evidentes de la longevidad llevarán consigo cambios en el mercado laboral. En este sentido, el catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Salamanca e investigador del Centro Internacional del Envejecimiento (CENIE), Pablo A. Muñoz, explica a Público que “en España la normativa laboral, la predisposición de los trabajadores y la orientación de las empresas a priorizar la reducción de costes para competir, crea un caldo de cultivo proclive a la salida temprana efectiva del mercado laboral de los trabajadores sénior”. Sin embargo, a su juicio, “hay que romper con esta dinámica porque sobrecarga las cuentas públicas y priva a la economía de trabajadores con capacidad, en general, para cubrir las necesidades del mercado de trabajo”.
Este experto defiende que “hay que vincular esperanza de vida con participación en el mercado de trabajo. Hay países en Europa que pueden servir de ejemplo en esta política. Al igual que hay que facilitar a trabajadores y empresas mecanismos para que haya una actualización de las capacidades de los trabajadores, para que el aumento de la edad media de las plantillas no sea un problema para la mejora de la productividad y la innovación por parte de las empresas.”
El empleo y los mayores de 50
El estudio de Oxford Economics y la USAL hace también referencia al empleo: una quinta parte de del empleo español en 2019 estuvo relacionada con las actividades de la población mayor de 50 años. De hecho, este segmento de edad ayuda a mantener, con su gasto y la actividad generada en torno al mismo alrededor de 4,4 millones de puestos de trabajo, de los que cerca de dos millones son empleos directos. De estos 4,4 millones, 2 millones corresponden a población femenina y 2,4 a población masculina.
Si se analizan en profundidad los datos de empleo, se observa que las actividades relacionadas con el empleo de los mayores de 50 contribuyen a soportar 246.100 empleos de personas comprendidas entre los 16 y los 24 años, lo que equivale a una cuarta parte de empleo juvenil en España.
Talento séniòr
En los últimos cinco años, el talento sénior ha experimentado un avance sólido y sostenido, impulsado por una mayor incorporación al mercado laboral, un incremento paralelo entre población y actividad y una mejora generalizada de las tasas de empleo en todas las franjas de edad. A ello se suma una reducción de la brecha con Europa, un peso creciente del trabajo autónomo dentro del colectivo y un cambio estructural en la composición del mercado laboral, donde los sénior ya superan de forma clara a los jóvenes menores de 30 años en participación. Este progreso se ve reforzado por una percepción empresarial cada vez más favorable, con un discurso de dignificación que va calando entre los responsables de recursos humanos y que está contribuyendo a la normalización de la contratación de profesionales mayores de 55 años.
Así lo refleja el V Mapa del Talento Sénior. La evolución en el quinquenio 2019-2024 y un ejercicio de prospectiva a 2029, un informe presentado este mes de diciembre por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación MAPFRE con el objetivo de analizar la evolución del talento sénior en los últimos cinco años y que incluye indicadores demográficos y del mercado laboral, la perspectiva de responsables de contratación, proyecciones de crecimiento hasta 2029 y políticas públicas recomendadas para su impulso.
