Haber cuidado toda la vida también pasa factura en la vejez.

Haber cuidado toda la vida también pasa factura en la vejez.

La asimetría de los cuidados deja a muchas mujeres mayores sin una red que las cuide y afecta directamente a su salud emocional.

2026. El Periódico

Marc Darriba

Enlace noticia original

Durante más de cuarenta años, la mercería de Rosa Ciuró fue un pequeño centro de gravedad en Gràcia. Cada mañana subía la persiana y la tienda se llenaba de gente: vecinas que entraban a comprar, a charlar, a contar la vida. “La tienda era toda mi vida”, recuerda. La pandemia de 2020 la obligó a cerrar. Y con la persiana, también se cerró una forma de estar en el mundo. “Cuando la cerré, me sentí muerta”.

Rosa tiene 93 años. Nació en Gràcia y ha vivido siempre en el barrio. A lo largo de su vida ha sido administrativa, guía turística nacional e internacional, dependienta y, finalmente, propietaria de su mercería. Ha trabajado siempre. “La vida hay que lucharla”, dice con una serenidad que no es resignación, sino trayectoria. Fue madre joven y crio sola a su hijo. Hoy él tiene 67 años y, tras una separación, volvió a vivir con ella. “Siempre seré su madre”, afirma. La responsabilidad, en su historia, no es una etapa: es una manera de estar.

Cuidar como forma de vida

Cuidar ha estado presente de muchas formas. Cuidar al hijo. Cuidar a la madre, cuando hizo falta. Cuidar el negocio, que también es cuidar a una comunidad. Hacerse cargo de lo que tocaba. Cuando se le pregunta quién la ha cuidado a ella, la respuesta llega clara, sin dramatismos: “Nadie. Nadie”.

Su generación creció con la idea de que cuidar formaba parte de lo que se esperaba de una mujer. No como una elección consciente, sino como una evidencia. “Era lo que tocaba”, resume. Durante décadas, ese rol dio sentido a los días y estructuró su identidad. Pero también dejó poco espacio para pensar quién la cuidaría cuando ese rol se acabase.

Cuando cuidar toda la vida no significa ser cuidada

Cuando el rol de cuidar se debilita o se termina, la vida cambia. El cierre de la tienda abrió un vacío inesperado. El silencio de casa. La pérdida de un lugar donde sentirse útil, necesaria, reconocida. La soledad no llega porque no haya familia, sino porque desaparece el sentido que ordenaba el día a día. “Me sentí muy desplazada”, explica. Y, por primera vez, Rosa tuvo que afrontar una lucha distinta: la de no quedarse sola con ese vacío.

El vacío tras el cierre

Sin la mercería, los días se hicieron más largos. Más silenciosos. La casa, que antes era un lugar de paso, se convirtió en el escenario principal. “No pensaba en el mañana. Pensaba en el día a día”, dice. Leer, hacer labores, estar tranquila. Sobrevivir al cambio. La tristeza no se manifestaba con grandes palabras, sino con una sensación persistente de pérdida: la de haber dejado de tener un lugar en el mundo.

La asimetría de los cuidados, un problema estructural

Historias como la de Rosa no son excepcionales. “El perfil de mujeres de más de ochenta y cinco años, con un entorno familiar muy debilitado y que han pasado toda la vida cuidando a personas de su entorno, es muy habitual”, explica Albert Quiles, director de Relaciones Institucionales de Amics de la Gent Gran.

Estas mujeres han sostenido familias y comunidades en un modelo de cuidados feminizado, invisible y poco reconocido. Llegar a la vejez después de una vida así tiene consecuencias emocionales. “Genera perplejidad, inquietud y miedo. Es la sensación de haber estado pendiente de los demás durante años y que, cuando te tocaría a ti, no haya nadie”, explica Quiles. No se trata solo de soledad, sino de la ruptura de una expectativa de reciprocidad que nunca se verbalizó, pero que muchas dieron por sentada.

Recuperar vínculos para volver a sentirse viva

En el caso de Rosa, el reencaje llegó a través de una amiga que le habló de Amics de la Gent Gran. “Aquí me siento como en casa”, dice. Lo que encontró no fue una solución mágica, sino vínculos. Cariño. Actividades compartidas. Volver a salir. Volver a sonreír. “A mí me han devuelto la vida”, afirma, como quien constata un hecho.

Su experiencia también desmonta el relato paternalista sobre el envejecimiento. Rosa no solo recibe; también da. Colabora, ayuda, acompaña. Ha creado amistades con otras personas mayores y ha vivido, también, el dolor de perderlas. “Hoy en día, lo que me ayuda a estar mejor es la gente mayor”, explica. Los cuidados, aquí, no son unidireccionales: son recíprocos.

El reto pendiente: poner los cuidados en el centro

¿Qué necesitan, entonces, las personas mayores para sentirse menos solas? Rosa no duda: “Cariño”. Alguien que pregunte cómo estás. Alguien que esté. “Cuanto más mayor te haces, más indefenso te encuentras, y lo que necesitas es cariño”. No habla de grandes infraestructuras, sino de presencia. De tiempo. De mirada.

Para Quiles, lo que hay detrás es una responsabilidad colectiva. “Como sociedad hemos roto los pactos intergeneracionales. Los cuidados han sido invisibilizados durante décadas porque quedaban dentro del ámbito familiar, y eso hace que muchas mujeres que lo han sostenido todo acaben envejeciendo solas”. El debate sobre los cuidados llega tarde para muchas de ellas: justo en el momento en que más los necesitan.

Rosa prefiere no pensar en el mañana. “Pienso en el día a día”, dice. Su historia deja una pregunta abierta y necesaria: ¿quién cuida a quienes han cuidado toda la vida? Y recuerda que la soledad en la vejez no es una decisión individual, sino una consecuencia colectiva.



Arrugas (2011)
Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, ingresa en una residencia de mayores tras comenzar a manifestar los primeros síntomas de Alzheimer. Allí conoce a Miguel, un residente ingenioso y de carácter despreocupado, con quien entabla una estrecha amistad. Cuando la enfermedad de Emilio avanza, Miguel y otros residentes intentan ayudarle para evitar que sea trasladado a la planta destinada a las personas con mayor necesidad de cuidados. A través de su convivencia, la película retrata la amistad, los cuidados y la vida cotidiana en una residencia desde una mirada cercana y humana.
🎬
Ignacio Ferreras
🎨
Drama

📍

España
🕐
89 min
El exótico Hotel Marigold (2011)
El exótico Hotel Marigold cuenta la historia de un grupo de jubilados británicos que viajan a la India para comenzar una nueva etapa de su vida en lo que creen que será un hotel recién renovado. Al llegar a Bangalore, descubren que la realidad no es exactamente la que esperaban y las diferencias culturales pronto les plantean diversas dificultades. Sin embargo, poco a poco, el Hotel Marigold y su entorno acaban transformándose en un lugar que les ofrece nuevas experiencias y formas de entender la vida.
🎬
John Madden
🎨
Comedia dramática

📍

Reino Unido
🕐
124 min
Elsa y Fred (2005)
Elsa (China Zorrilla) es una mujer mayor, optimista y llena de vitalidad, que disfruta de la vida y persigue sus sueños. Cuando conoce a Fred (Manuel Alexandre), un viudo recién instalado en el mismo edificio, comienza una relación marcada por sus diferencias de carácter y forma de entender la vida. A medida que pasan tiempo juntos, ambos descubren nuevas maneras de afrontar la vejez, superar el pasado y disfrutar del presente. La película aborda temas como el amor en la madurez, la ilusión y la importancia de aprovechar cada etapa de la vida.
🎬
Marcos Carnevale
🎨
Comedia dramática / romance

📍

Argentina / España
🕐
108 min
Gran Torino (2008)
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea y trabajador jubilado de la industria del automóvil, acaba de enviudar y vive solo en un barrio de Detroit en plena transformación. Es un hombre solitario, de carácter duro y con dificultades para aceptar los cambios sociales y culturales de su entorno. Su vida da un giro cuando su joven vecino intenta robar su coche, un Gran Torino de 1972. A partir de este encuentro surge una relación inesperada que cambiará su forma de entender a las personas que lo rodean.
🎬
Clint Eastwood
🎨
Drama

📍

EE.UU.
🕐
116 min
Paseando a Miss Daisy (1989)
Daisy Werthan (Jessica Tandy), una viuda de 72 años, pierde parte de su independencia tras sufrir un pequeño accidente con el coche. Aunque al principio rechaza la idea de dejar de conducir, su hijo decide contratar a Hoke Colburn (Morgan Freeman) como chófer. La relación entre ambos comienza con cierta desconfianza, pero, con el paso de los años, desarrollan una profunda amistad marcada por el respeto mutuo, el apoyo y los cambios que ambos afrontan a lo largo de sus vidas. La película retrata el envejecimiento, la autonomía y las relaciones humanas en el contexto del sur de Estados Unidos durante varias décadas.
🎬
Bruce Beresford
🎨
Drama / comedia

📍

EE.UU.
🕐
99 min
UP (2009)

Carl Fredricksen, un hombre de 78 años, decide emprender el viaje que había planeado durante toda su vida junto a su esposa fallecida. Para ello, hace volar su casa gracias a miles de globos de helio y parte hacia América del Sur. Sin embargo, su plan se complica cuando descubre que viaja acompañado por Russell, un joven explorador que aparece inesperadamente en su aventura. Juntos emprenden un viaje que los lleva a atravesar distintos obstáculos y situaciones inesperadas.

🎬
Pete Docter y Bob Peterson
🎨
Animación / aventura

📍

EE.UU.
🕐
96 min
Ir al contenido