Estar en el paro mata – Solidaridad Intergeneracional
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Estar en el paro mata

Estar en el paro mata

* Un estudio desvela que la tasa de mortalidad entre desempleados es tres veces mayor
* No afecta a los jubilados y a los voluntariamente inactivos

IRENE HDEZ. VELASCO – PARÍS

“Trabajar cansa”, que decía el gran poeta italiano Cesare Pavese. Y es verdad. El problema es que no trabajar aún es mucho peor: mata. Según un estudio realizado por el Instituto Nacional francés de Salud e Investigación Médica (Inserm) estar sin empleo constituye un importante factor de mortalidad, hasta el punto que entre los parados el porcentaje de fallecimientos es tres veces superior (¡tres!) al que se registra de media entre aquellos que tienen un puesto de trabajo, están jubilados o no trabajan por decisión personal. Y según el responsable de la investigación, la cifra probablemente se quede corta y en realidad las muertes ocasionadas por estar en paro aún sean más del triple de las que se registran en esos otros colectivos.

La cifra es verdaderamente escalofriante: sólo en Francia el desempleo dejaría al año entre 10.000 y 20.000 cadáveres, cinco veces más que los muertos que provocan los accidentes de tráfico. Esa es la estimación de Pierre Meneton, un experto del Inserm que durante doce largos años, los que discurren entre 1995 y 2007, se ha dedicado a analizar la salud de 6.000 hombres y mujeres de entre 35 y 64 años. Sus investigaciones en ese campo han culminado en un estudio publicado en la revista International Archives of Occupational and Environmental Health (Archivos Internacionales sobre Ocupación y Salud Medioambiental) en el que destaca como la mortalidad entre las personas en paro es gigantesca, hasta tres veces más alta que en el resto de la población.

Para llevar a cabo su investigación, Pierre Meneton se ha concentrado fundamentalmente en analizar la salud cardiovascular de los 6.000 voluntarios que han participado en el estudio. Y ha descubierto que las personas que están desempleadas con frecuencia adoptan estilos de vida poco saludables. “Consumen más alcohol, comen menos fruta y verdura e ingieren una cantidad de calorías significativamente más altas”, explica Meneton.

Además los desempleados también tienden a fumar más, a dormir peor, a ser más inactivos físicamente y a sufrir con más fuerza la depresión, condiciones todas ellas que repercuten directa y negativamente sobre la salud. Y a eso se añade que su acceso a la atención sanitaria se ve limitada a causa de su falta de ingresos.
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Todo es cúmulo de factores hace que los parados estén más expuestos a sufrir problemas cardiovasculares, enfermedades crónicas y a padecer más cáncer que aquellas personas que tienen trabajo. Y el autor del estudio reconoce que su investigación es todavía parcial y que la realidad de los desempleados podría ser aún peor de la que arroja su estudio.

El no tener trabajo se sabe desde hace tiempo que puede ser un factor importante a la hora de empujar a una persona a cometer suicidio, sobre todo entre los varones de entre 25 y 49 años. De hecho, entre 2008 y 2010 unos 600 desempleados optaron en Francia por quitarse la vida. Pero lo que el estudio de Pierre Meneton muestra ahora es que, además, el desempleo se cobra en Francia entre 10.000 y 20.000 muertes al año.

“Estos efectos en la salud están relacionados específicamente con la condición de ser desempleado, porque los jubilados o las personas voluntariamente inactivas no se ven afectadas”, aseguraba recientemente el profesor Pierre Meneton en declaraciones recogidas por el diario Libération.

Ante ese problema de salud que sufren los desempleados el psiquiatra Michel Debout, miembro del Observatorio Nacional de Suicidios y autor del libro El trauma de desempleo, propone desde hace tiempo que se pongan en marcha programas de prevención sanitaria dirigido específicamente a los parados, denunciando que por el momento la salud de ese colectivo es un “auténtico agujero negro” en la conciencia científica y médica.

www.elmundo.es/salud/2015/04/08/55241ea422601db4518b456c.html



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