El mayor estudio genómico del cáncer abre la posibilidad de detectarlo antes de que aparezca.

El mayor estudio genómico del cáncer abre la posibilidad de detectarlo antes de que aparezca.

Un gran análisis de 2.600 pacientes que sufrían 38 tipos de tumor diferentes desvela que las primeras mutaciones causales aparecen años o décadas antes de que se diagnostique la enfermedad.

Nuño Domínguez

El cáncer es el precio que pagamos por estar vivos. Una de cada tres personas que lea estas líneas lo sufrirá a lo largo de su vida. Esta enfermedad sigue las leyes de la evolución darwiniana y es consecuencia de ella. El mismo proceso ciego e irracional que rige la división de nuestras células y que ha permitido que la Tierra sea un planeta rebosante de vida contiene vulnerabilidades y errores de programación que a veces la aniquilan. Eso es el cáncer.

Hoy se publican los resultados del proyecto Pan-Cáncer, que ha analizado el genoma completo de más de 2.600 personas que sufrían 38 tipos de tumores diferentes. Es el retrato más detallado que se ha obtenido nunca de cómo y por qué surge cada tipo de tumor a nivel molecular y muestra el camino hacia nuevos tratamientos y métodos de diagnóstico prematuro.

Las dimensiones y la complejidad del proyecto son difíciles de imaginar. Una persona es un conjunto de 30 billones de células. Cada vez que una de ellas se divide para generar una hija, debe copiarse el genoma completo, compuesto por 3.000 millones de letras perfectamente ordenadas y emparejadas, la A con la T y la C con la G, y que es su libro de instrucciones para la vida. En ese proceso se cometen errores de copia totalmente casuales —mutaciones—. Un humano puede acumular millones de estas erratas, la inmensa mayoría inofensivas, pero una fracción ínfima de ellas son las que pueden desencadenar el cáncer. Identificar unas y otras es fundamental para entender mejor la enfermedad y diseñar nuevos tratamientos contra ella.

Se han leído más de un billón de letras de ADN, un número superior al de galaxias en el universo visible

El estudio ha puesto frente a frente el genoma completo del paciente, el de su cáncer y el genoma humano de referencia, y los ha leído 30 veces letra a letra para conocer todas las mutaciones que diferencian la célula de cáncer de la sana. En total se han leído más de un billón de letras de ADN, un número superior al de galaxias visibles en el universo y al de estrellas que hay en toda la Vía Láctea. Obtener y entender esta inmensidad ha necesitado el esfuerzo de 1.300 científicos de 37 países y el uso de 13 superordenadores y centros de análisis durante unos 10 millones de horas; más de 1.100 años de computación.

La principal conclusión del trabajo es que el genoma del cáncer es finito y se puede conocer. Por primera vez en la historia ha sido posible identificar todos los cambios genéticos que producen un tumor concreto e incluso ordenarlos cronológicamente para conocer su biografía. Este tipo de análisis ha permitido analizar decenas de miles de mutaciones acumuladas en las células tumorales y ha identificado entre todas ellas las que causan el tumor.

En conjunto se ha identificado al menos una mutación causal para el 95% de casos analizados. De media, el cáncer necesita cinco mutaciones causales para aparecer, aunque varía mucho según el tipo de tumor. Cada una de ellas “puede ser una posible diana para el desarrollo de nuevos fármacos”, resalta Peter Campbell, miembro del comité directivo del proyecto.

“Lo más sorprendente es lo diferente que es el genoma del cáncer de una persona y el de otra”, resalta. “Hay miles de combinaciones de mutaciones diferentes que producen la enfermedad, más de 80 procesos que causan esas mutaciones; algunos se deben a causas hereditarias, otros al estilo de vida [fumar, beber, la mala alimentación, exponerse a la luz del sol] y otras vienen por simple desgaste [el azar y la edad]. Lo más interesante de este proyecto es que nos permite empezar a identificar patrones recurrentes entre toda esta enorme complejidad”, señala.

La acumulación de esas pocas mutaciones causales permite al cáncer crecer y evolucionar más rápido que las células sanas y es un proceso que puede tardar casi toda una vida. Aunque depende del tipo de tumor, el estudio muestra que algunas aparecen años o décadas antes de que se diagnostique la dolencia. Hay casos en los que la primera sucede durante la niñez, resalta Campbell.

El cáncer necesita unas cinco mutaciones causales para aparecer

Los resultados del trabajo no van a mejorar el tratamiento del cáncer a corto plazo, pero el conocimiento que aportan es fundamental para la medicina de precisión, en la que los enfermos de cáncer pueden recibir uno u otro tratamiento en función de su perfil genético, argumentan los responsables del proyecto.

Poder identificar una o varias mutaciones causales de cáncer años o décadas antes de que se diagnostique el tumor abre un amplio margen de mejora, resalta Peter Van Loo, investigador del Instituto Francis Crick y coautor de uno de los estudios del consorcio, publicados en Nature y otras revistas científicas. “Los tumores a menudo segregan ADN al torrente sanguíneo y esto podría ayudarnos a desarrollar nuevos métodos de diagnóstico temprano”, explica Van Loo. “En un futuro aún lejano, casi de ciencia ficción, se podrían desarrollar tratamientos profilácticos que simplemente eliminen las células en las que ya vemos mutaciones causales del cáncer”, resalta.

En el 5% de los pacientes no se encontró ninguna mutación causal, lo que indica que el catálogo de errores genéticos que provocan cáncer en todas sus formas posibles no está completo y hay que seguir analizando más casos.

Este proyecto no solo ha analizado la parte del genoma que codifica proteínas, las moléculas que ejecutan la mayoría de procesos vitales a nivel celular, y que supone solo el 2% del total, sino también el 98% restante. Los resultados muestran que hay pocas mutaciones causales ocultas fuera de ese 2%. “Esto confirma que nuestro conocimiento de las mutaciones responsables de cáncer es más completo de lo que muchos hubiésemos predicho”, lo que son buenas noticias, según el investigador Íñigo Martincorena, del Instituto Sanger (Reino Unido) y coautor de otro de los trabajos. Estos estudios científicos tendrán un impacto en el tratamiento en un futuro, resalta. “Se puede comparar la genómica con el invento del microscopio. Por sí mismo no puede curar un cáncer, pero hoy en día no se puede entender el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad en hospitales sin él. Dado que el cáncer es el producto de mutaciones, la genómica está teniendo y, sobre todo, va a tener un papel transformador”, añade el investigador.

El equipo de José Tubío, de la Universidad de Santiago de Compostela (CiMUS), ha encontrado uno de los pocos e interesantes culpables del cáncer que se esconde en ese 98% de genoma oscuro. Su estudio se ha centrado en paquetes de ADN cuyo único objetivo en la vida es producir copias de sí mismo que saltan de uno a otro lugar del genoma. Se llaman retrotransposones y se piensa que están emparentados con los retrovirus, la gran familia de patógenos a la que pertenece el virus del sida. La diferencia es que estos elementos están encerrados en el genoma y no pueden infectar células nuevas, solo copiarse y copiarse a sí mismos cada vez que hay división celular. Este tipo de elementos compone más del 40% de todo nuestro genoma, y apenas se le conocen funciones beneficiosas, explica Tubío. Su equipo ha identificado 120 retrotransposones relacionados con el cáncer y ha señalado los 16 más peligrosos, que potencian tumores de alta incidencia como los de pulmón y colon, así como los de esófago y boca. “Nuestro genoma tiene un freno natural para evitar la replicación de estos elementos transponibles que se conoce como metilación. Es conocido que cuando aparece un tumor cambia la metilación y eso dispara estos elementos”, señala.

“Nuestro conocimiento de las mutaciones responsables de cáncer es más completo de lo que muchos hubiésemos predicho”

Según los resultados más recientes, dos tercios de todos los tumores se deben al azar. El otro tercio se explica por mutaciones heredadas de los padres y por factores externos y evitables, como el estilo de vida, tal como ilustra el trabajo de Tubío. Uno de los factores que más destruyen la metilación del ADN y favorece la replicación de esos fragmentos peligrosos del genoma es el humo del tabaco. El alcohol también afecta y curiosamente todos los tumores causados por estos fragmentos de genoma transponibles son del sistema digestivo. “Nuestro equipo ya tiene casi listo un método diagnóstico para detectar este tipo de mutaciones y estamos explorando cómo frenar su expansión, lo que puede venir a través del uso de antirretrovirales ya diseñados contra los retrovirus”, explica Tubío.

El otro mecanismo principal del cáncer oculto en el genoma oscuro son las mutaciones en el gen de la telomerasa TERT y otras regiones genéticas relacionadas con los telómeros, que controlan las capacidades de la célula para dividirse y generar hijas. Las mutaciones en este gen permiten a las células del cáncer multiplicarse mucho más rápido que las sanas, sin frenos. En este caso se aprecia lo refinado que es el cáncer a nivel evolutivo, pues las mutaciones que afectan a este mecanismo son más frecuentes en tejidos de crecimiento lento, donde el cáncer tiene más difícil proliferar.

“En 2025 se habrá secuenciado el genoma de más de 60 millones de personas en centros hospitalarios”, advierte otro de los estudios publicados hoy, que pide que se cree una normativa internacional que garantice a la vez la mayor accesibilidad posible a los datos y proteja la privacidad de los pacientes, pues el estudio Pan-Cáncer se ha realizado en buena parte en la nube para facilitar el acceso a los datos desde diferentes países. Estudios anteriores con bases de datos genéticas han demostrado que se puede conseguir identificar a los pacientes. Sin vigilancia, el sueño de un futuro con bases de datos de miles o millones de pacientes que ayudan a buscar nuevos tratamientos contra el cáncer puede convertirse en una distopía en la que las compañías aseguradoras sepan quién tiene ya una o varias mutaciones causales de tumores.

El proyecto Pan-Cáncer también confirma el potencial de la inteligencia artificial. Uno de los trabajos demuestra que un algoritmo puede aprender a identificar patrones de mutaciones inocuas en una muestra de tumores que le permiten acertar en qué órgano se ha producido el tumor primario con una tasa de éxito que duplica la de los patólogos humanos.

Este trabajo pretende ser también un hito metodológico, explica Alfonso Valencia, jefe de biocomputación del Centro de Supercomputación de Barcelona, que ha sido el superordenador que más datos ha analizado para este proyecto: más de 300.000 millones de letras de ADN leídas. “Hemos mostrado la forma de hacer grandes estudios genómicos del cáncer de una forma sostenible y ahora la idea es que se haga lo mismo en los hospitales y se incluyan datos clínicos de cada paciente, en especial el historial de tratamiento, para que tal vez algún día podamos conocer todas y cada una de las mutaciones causales del cáncer”, resalta el investigador.

Entre los participantes de este proyecto se bromea diciendo que lo han hecho “por amor al cáncer” porque no han recibido financiación extra por analizar e interpretar los datos de la secuenciación. Aún no se sabe cómo se pagará la siguiente etapa del proyecto, pero los responsables confían en que se lleve a cabo. Ivo Gut, director del Centro Nacional de Análisis Genómico, ha dirigido uno de los 16 grupos de trabajo del proyecto. “Este ha sido solo el primer paso, necesitamos por lo menos 100 veces más genomas”, resalta.

“La principal novedad de este proyecto es que se analiza un número muy elevado de tumores, tanto en tipos de los mismos como en número de pacientes totales analizados, lo que nos da una resolución sin precedentes”, explica Xosé Bustelo, presidente de la Asociación Española de Investigación sobre Cáncer (Aseica). “En cierta manera es como el descubrimiento de América: en el primer viaje Colón solo llegó a ver una pequeña parte de la isla recién descubierta. Pero los sucesivos viajes suyos, como los de los demás conquistadores, permitieron visualizar y cartografiar todo un mundo nuevo, en este caso cartografiar el genoma de las células del cáncer”.

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El método Kominsky (2018-2021)
Sandy Kominsky (Michael Douglas) es un actor que tuvo un éxito pasajero y que ahora trabaja como profesor de interpretación. Junto a Norman Newlander (Alan Arkin), su representante y amigo de toda la vida, Sandy afronta los cambios que acompañan al paso del tiempo. La serie combina comedia y drama para abordar temas como la amistad, el duelo, las relaciones personales y el envejecimiento.

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EE. UU.
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Comedia dramática
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3 Temporadas
Solo asesinatos en el edificio (2021–presente)
Charles-Haden Savage (Steve Martin), un actor conocido por una antigua serie policíaca; Oliver Putnam (Martin Short), un director teatral; y Mabel Mora (Selena Gomez), una joven que vive temporalmente en el edificio mientras reforma el apartamento de su tía, comparten su afición por las investigaciones policiales. Cuando un vecino aparece muerto en circunstancias sospechosas, deciden investigar lo ocurrido y documentar el caso en su propio pódcast. A medida que resuelven nuevos casos, desarrollan una estrecha amistad y demuestran el valor de la colaboración entre generaciones.

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EE. UU.
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Comedia / misterio
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5 Temporadas
Un hombre infiltrado (2024-presente)
Charles Nieuwendyk (Ted Danson) es un profesor universitario jubilado que acepta colaborar con una investigadora privada, infiltrándose como residente en un centro para personas mayores con el objetivo de esclarecer la desaparición de un valioso collar de rubíes. Mientras lleva a cabo la investigación, se integra en la vida cotidiana del centro, conoce a otros residentes y afronta el duelo por la pérdida de su esposa. La serie combina comedia y misterio mostrando una visión cercana de la vida en una residencia.

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EE. UU.
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Comedia
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2 Temporadas
Last Tango in Halifax (2012–2020)
Alan Buttershaw (Derek Jacobi) y Celia Dawson (Anne Reid) fueron pareja durante su juventud y, tras más de sesenta años sin verse, vuelven a ponerse en contacto. Al comprobar que el afecto entre ambos permanece, deciden iniciar una nueva relación, una decisión que también transforma la vida de sus hijos y nietos. La serie explora el amor en la madurez, las relaciones familiares y las oportunidades que pueden surgir en cualquier momento de la vida.

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Reino Unido
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Comedia dramática
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5 Temporadas
Hacks (2021-2026)
Deborah Vance (Jean Smart) es una veterana monologuista de Las Vegas que necesita renovar su espectáculo para mantener el éxito de su carrera. Para ello comienza a trabajar con Ava Daniels (Hannah Einbinder), una joven guionista que atraviesa un momento profesional complicado. A pesar de sus diferencias personales y generacionales, ambas desarrollan una colaboración que evoluciona con el tiempo mientras afrontan nuevos retos profesionales y personales.

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EE. UU.
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Comedia dramática
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5 Temporadas
Grace and Frankie (2015-2022)
Grace Hanson (Jane Fonda) y Frankie Bergstein (Lily Tomlin) tienen personalidades opuestas y apenas mantienen relación hasta que sus maridos les anuncian que están enamorados el uno del otro y que quieren divorciarse para comenzar una vida juntos. A partir de ese momento, ambas inician una convivencia inesperada que dará lugar a una sólida amistad. La serie sigue cómo afrontan esta nueva etapa mientras se adaptan a los cambios personales, familiares y emocionales que acompañan a la madurez.

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EE. UU.
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Comedia
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7 Temporadas
Arrugas (2011)
Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, ingresa en una residencia de mayores tras comenzar a manifestar los primeros síntomas de Alzheimer. Allí conoce a Miguel, un residente ingenioso y de carácter despreocupado, con quien entabla una estrecha amistad. Cuando la enfermedad de Emilio avanza, Miguel y otros residentes intentan ayudarle para evitar que sea trasladado a la planta destinada a las personas con mayor necesidad de cuidados. A través de su convivencia, la película retrata la amistad, los cuidados y la vida cotidiana en una residencia desde una mirada cercana y humana.
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Ignacio Ferreras
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Drama

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España
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89 min
El exótico Hotel Marigold (2011)
El exótico Hotel Marigold cuenta la historia de un grupo de jubilados británicos que viajan a la India para comenzar una nueva etapa de su vida en lo que creen que será un hotel recién renovado. Al llegar a Bangalore, descubren que la realidad no es exactamente la que esperaban y las diferencias culturales pronto les plantean diversas dificultades. Sin embargo, poco a poco, el Hotel Marigold y su entorno acaban transformándose en un lugar que les ofrece nuevas experiencias y formas de entender la vida.
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John Madden
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Comedia dramática

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Reino Unido
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124 min
Elsa y Fred (2005)
Elsa (China Zorrilla) es una mujer mayor, optimista y llena de vitalidad, que disfruta de la vida y persigue sus sueños. Cuando conoce a Fred (Manuel Alexandre), un viudo recién instalado en el mismo edificio, comienza una relación marcada por sus diferencias de carácter y forma de entender la vida. A medida que pasan tiempo juntos, ambos descubren nuevas maneras de afrontar la vejez, superar el pasado y disfrutar del presente. La película aborda temas como el amor en la madurez, la ilusión y la importancia de aprovechar cada etapa de la vida.
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Marcos Carnevale
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Comedia dramática / romance

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Argentina / España
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108 min
Gran Torino (2008)
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea y trabajador jubilado de la industria del automóvil, acaba de enviudar y vive solo en un barrio de Detroit en plena transformación. Es un hombre solitario, de carácter duro y con dificultades para aceptar los cambios sociales y culturales de su entorno. Su vida da un giro cuando su joven vecino intenta robar su coche, un Gran Torino de 1972. A partir de este encuentro surge una relación inesperada que cambiará su forma de entender a las personas que lo rodean.
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Clint Eastwood
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Drama

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EE.UU.
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116 min
Paseando a Miss Daisy (1989)
Daisy Werthan (Jessica Tandy), una viuda de 72 años, pierde parte de su independencia tras sufrir un pequeño accidente con el coche. Aunque al principio rechaza la idea de dejar de conducir, su hijo decide contratar a Hoke Colburn (Morgan Freeman) como chófer. La relación entre ambos comienza con cierta desconfianza, pero, con el paso de los años, desarrollan una profunda amistad marcada por el respeto mutuo, el apoyo y los cambios que ambos afrontan a lo largo de sus vidas. La película retrata el envejecimiento, la autonomía y las relaciones humanas en el contexto del sur de Estados Unidos durante varias décadas.
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Bruce Beresford
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Drama / comedia

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EE.UU.
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99 min
UP (2009)

Carl Fredricksen, un hombre de 78 años, decide emprender el viaje que había planeado durante toda su vida junto a su esposa fallecida. Para ello, hace volar su casa gracias a miles de globos de helio y parte hacia América del Sur. Sin embargo, su plan se complica cuando descubre que viaja acompañado por Russell, un joven explorador que aparece inesperadamente en su aventura. Juntos emprenden un viaje que los lleva a atravesar distintos obstáculos y situaciones inesperadas.

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Pete Docter y Bob Peterson
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Animación / aventura

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EE.UU.
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96 min
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