04 May Edadismo institucional: la discriminación que más duele e indigna a los mayores.
España es el primer país europeo en validar la Escala del Edadismo de la OMS a través de HelpAge.
2026. 65Ymás
Marta Jurado
La existencia de una edad límite para donar sangre, para ser objeto de pruebas diagnósticas como mamografías en ciertas comunidades autónomas, no poder ser investigador principal a partir de cierta edad… Estos son algunos de los ejemplos de edadismo institucional, señalado por expertos de la plataforma la Fundación HelpAge International España (@HelpAgeEspana) como la forma de discriminación por edad que más sufren los mayores. Se trata de la principal conclusión del informe El edadismo en España. Análisis de impacto según la Escala del Edadismo de la Organización Mundial de la Salud, elaborado por la Fundación HelpAge International España en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Edimburgo, presentado este martes en Madrid en la sede del Imserso.
Entre los principales hallazgos del estudio, financiado por el Imserso y realizado a partir de encuestas presenciales a 203 personas mayores de 60 años, revela que “la discriminación institucional es la forma de edadismo más señalada por la población mayor, especialmente en ámbitos como las políticas sanitarias y los servicios sociales. Un 62% de las personas mayores considera que las políticas públicas (como las relativas a vivienda, seguridad social o atención sanitaria) no responden adecuadamente a sus necesidades“, señala estudio que convierte a España en el primer país de Europa en validar la Escala del Edadismo de la OMS, un instrumento para medir de forma rigurosa la discriminación por razón de edad, según han destacado sus autores.
El informe también muestra una visión crítica sobre la representación de las personas mayores en los medios y redes sociales. El 50% de los encuestados sienten que las personas mayores no se representan de manera positiva. Asimismo, el estudio confirma que quienes experimentan mayores niveles de discriminación por edad presentan peores indicadores de salud física y psicológica, mayores niveles de soledad y una menor satisfacción con la vida. En cambio, un mayor nivel educativo actúa como factor protector frente al edadismo autoinfligido, reduciendo la probabilidad de interiorizar estereotipos negativos.
El peligro de crear un conflicto intergeneracional
Durante la presentación de la jornada, Isabel Martínez, presidenta de HelpAge España, ha enmarcado el edadismo como un reto fundamental de derechos humanos. “Es imposible avanzar en el paradigma del edadismo si no se actúa sobre el entorno que no nos discrimine y que nos permita vivir con dignidad”, ha reclamado. La nota optimista ha venido por el lado de que, según las conclusiones del estudio basado en la herramienta de la OMS, “el edadismo autoinflingido –la interiorización de los prejuicios por las propias personas mayores– es menor en España, lo que demuestra una cultura de resiliencia ante el edadismo entre los mayores españoles”, ha destacado.
Por su parte, Mayte Sancho, directora del Imserso (@Imserso), ha incidido en el peligro de la “lacra social del edadismo”. Sancho ha mostrado su preocupación por el hecho de que en la actualidad nos enfrentamos a “situaciones que son nuevas y que están implicando actitudes edadistas muy graves, que tienen que ver con esa falsa guerra generacional que achaca a las personas mayores y de manera muy directa a las pensiones por las carencias que en este momento tienen los sistemas de bienestar”. En este sentido, ha denunciado que problemáticas estructurales se utilicen injustamente para culpabilizar a los jubilados.
