Discapacidad y ESG: un reto pendiente para las empresas.

Discapacidad y ESG: un reto pendiente para las empresas.

“Se asocia la discapacidad a una silla de ruedas, pero también ha de relacionarse con patologías como la fibrosis quística o la enfermedad de Crohn” .

Cristina González Hipólito

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La tendencia es manifiesta. Un 60% de los CEOs mundiales plantea incrementar su inversión en factores ESG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) tras la pandemia, según la 24ª Encuesta Mundial de CEOs de PwC.

Los motivos son varios. Uno de los más evidentes es el factor coactivo que juega la creciente regulación europea, cada vez mas exigente en los criterios de sostenibilidad. Pero no solo eso. El convencimiento en los consejos de dirección de que la implementación de criterios ESG redundará en un mayor beneficio también es cada vez más palpable.

No son solo los inversores los que tienen un interés mayor por conocer el desempeño ESG de las compañías, sino también sus consumidores. Consumidores -que son, a su vez, empleados- cuyo grado de fidelización con una marca está cada vez más vinculado a sus indicadores de sostenibilidad.

En la Fundación Integralia DKV nos encontramos continuamente con empresas cuyos buenos propósitos para implementar estos principios de sostenibilidad (también en su contribución a los ODS) se diluyen por no saber aterrizarlos en acciones concretas, medibles y trazables. Una excelente manera de comenzar a imprimir estos principios en el ADN de cualquier compañía es mediante la implementación de la gestión de la diversidad.

La “S” de ESG aparece como una prioridad que empuja a las empresas a asumir compromisos en este aspecto, con buenas prácticas relacionadas con la igualdad de oportunidades y el cumplimiento de derechos, como el de la inclusión laboral de personas con discapacidad. Hasta cinco Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se relacionan de manera literal con la discapacidad, por lo que entendemos que los esfuerzos que realicemos en la inclusión son siempre una palanca de creación de valor.

Recientemente se celebraron los 40 años de la Lismi (Ley de Integración Social de los Minusválidos) que en 2013 devino en la LGD (Ley General de Discapacidad), que obliga las empresas con más de 50 empleados a tener una cuota de reserva del 2% de personas con discapacidad en sus equipos. Es decir, no solo hemos de abordar la inclusión laboral de personas con discapacidad desde una perspectiva de implementación de criterios ESG o cumplimiento de los ODS, sino de cumplimiento de la ley.

En el 2º Semestre del 2019, en el reconocido Barómetro Deloitte, incluimos varias preguntas sobre el grado de cumplimiento de la LGD, entre otros asuntos. El resultado fue más que concluyente: el 68% de las empresas encuestadas no cumplían con la cuota de reserva que exige la ley.

Pese a que hemos avanzado mucho en materia de empleabilidad, esta desigualdad en la contratación impacta directamente en los principales indicadores de empleo como la tasa de paro, del 22% respecto al 13% de personas sin discapacidad (nueve puntos de diferencia) o la tasa de empleo, del 27% respecto al 58% (31 puntos menos) del resto de la población, ya de por sí una de las más bajas de la UE.

Los motivos de la desigualdad en la contratación son varios, pero unos de los más evidentes continúan siendo los sesgos limitantes que hay acerca de la adaptación de las personas con discapacidad en un entorno laboral. La adaptación no es física, reside en el conocimiento del contexto de la discapacidad y la diversidad inherente a ella. 

En nuestro imaginario colectivo se asocia la discapacidad a una silla de ruedas, pero también ha de relacionarse con una fibrosis quística, una cardiopatía congénita o una enfermedad de Crohn, por ejemplo. Estas patologías, propias de la discapacidad orgánica (la discapacidad invisible), son también objeto de discriminación cuando la adaptación al puesto de trabajo apenas dista del de cualquier otra persona.

Desde la Fundación podemos hablar con legitimidad de las dificultades, barreras y estereotipos que todavía hay en el sector empresarial, pero también de todos los beneficios que redundan en las compañías cuando deciden ser inclusivas y que contribuyen enormemente al cumplimiento de sus criterios ESG y los ODS de la Agenda 2030.



Arrugas (2011)
Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, ingresa en una residencia de mayores tras comenzar a manifestar los primeros síntomas de Alzheimer. Allí conoce a Miguel, un residente ingenioso y de carácter despreocupado, con quien entabla una estrecha amistad. Cuando la enfermedad de Emilio avanza, Miguel y otros residentes intentan ayudarle para evitar que sea trasladado a la planta destinada a las personas con mayor necesidad de cuidados. A través de su convivencia, la película retrata la amistad, los cuidados y la vida cotidiana en una residencia desde una mirada cercana y humana.
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Ignacio Ferreras
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Drama

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España
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89 min
El exótico Hotel Marigold (2011)
El exótico Hotel Marigold cuenta la historia de un grupo de jubilados británicos que viajan a la India para comenzar una nueva etapa de su vida en lo que creen que será un hotel recién renovado. Al llegar a Bangalore, descubren que la realidad no es exactamente la que esperaban y las diferencias culturales pronto les plantean diversas dificultades. Sin embargo, poco a poco, el Hotel Marigold y su entorno acaban transformándose en un lugar que les ofrece nuevas experiencias y formas de entender la vida.
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John Madden
🎨
Comedia dramática

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Reino Unido
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124 min
Elsa y Fred (2005)
Elsa (China Zorrilla) es una mujer mayor, optimista y llena de vitalidad, que disfruta de la vida y persigue sus sueños. Cuando conoce a Fred (Manuel Alexandre), un viudo recién instalado en el mismo edificio, comienza una relación marcada por sus diferencias de carácter y forma de entender la vida. A medida que pasan tiempo juntos, ambos descubren nuevas maneras de afrontar la vejez, superar el pasado y disfrutar del presente. La película aborda temas como el amor en la madurez, la ilusión y la importancia de aprovechar cada etapa de la vida.
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Marcos Carnevale
🎨
Comedia dramática / romance

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Argentina / España
🕐
108 min
Gran Torino (2008)
Walt Kowalski (Clint Eastwood), un veterano de la guerra de Corea y trabajador jubilado de la industria del automóvil, acaba de enviudar y vive solo en un barrio de Detroit en plena transformación. Es un hombre solitario, de carácter duro y con dificultades para aceptar los cambios sociales y culturales de su entorno. Su vida da un giro cuando su joven vecino intenta robar su coche, un Gran Torino de 1972. A partir de este encuentro surge una relación inesperada que cambiará su forma de entender a las personas que lo rodean.
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Clint Eastwood
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Drama

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EE.UU.
🕐
116 min
Paseando a Miss Daisy (1989)
Daisy Werthan (Jessica Tandy), una viuda de 72 años, pierde parte de su independencia tras sufrir un pequeño accidente con el coche. Aunque al principio rechaza la idea de dejar de conducir, su hijo decide contratar a Hoke Colburn (Morgan Freeman) como chófer. La relación entre ambos comienza con cierta desconfianza, pero, con el paso de los años, desarrollan una profunda amistad marcada por el respeto mutuo, el apoyo y los cambios que ambos afrontan a lo largo de sus vidas. La película retrata el envejecimiento, la autonomía y las relaciones humanas en el contexto del sur de Estados Unidos durante varias décadas.
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Bruce Beresford
🎨
Drama / comedia

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EE.UU.
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99 min
UP (2009)

Carl Fredricksen, un hombre de 78 años, decide emprender el viaje que había planeado durante toda su vida junto a su esposa fallecida. Para ello, hace volar su casa gracias a miles de globos de helio y parte hacia América del Sur. Sin embargo, su plan se complica cuando descubre que viaja acompañado por Russell, un joven explorador que aparece inesperadamente en su aventura. Juntos emprenden un viaje que los lleva a atravesar distintos obstáculos y situaciones inesperadas.

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Pete Docter y Bob Peterson
🎨
Animación / aventura

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EE.UU.
🕐
96 min
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