24 Jul ¿Compresa, tampón o copa menstrual? Una ginecóloga analiza los riesgos de cada uno y explica las claves para elegir bien.
La ginecóloga y sexóloga Mercedes Herrero explica los complicaciones que puede tener cada método y cómo evitarlos.
2026. Mujer.es
Carolina G Nombela
Elegir un método menstrual parece, a simple vista, una cuestión de comodidad o preferencias personales. Aunque la mayoría de los métodos menstruales son seguros cuando se emplean siguiendo las recomendaciones del fabricante y de los profesionales sanitarios, un uso inadecuado puede favorecer la aparición de irritaciones, infecciones, alergias o desequilibrios en la microbiota vaginal.
En casos poco frecuentes, pero potencialmente graves, también puede aumentar el riesgo de desarrollar un síndrome de shock tóxico, una complicación que suele asociarse al uso prolongado de determinados productos intravaginales.
Por ello, los ginecólogos insisten en la importancia de elegir el método menstrual teniendo en cuenta factores como la edad, el flujo, el estilo de vida, la salud íntima o la existencia de patologías previas. Cambiar los productos con la frecuencia recomendada, mantener una correcta higiene y conocer las señales de alerta del organismo son gestos sencillos que pueden marcar la diferencia. Porque gestionar la menstruación no consiste solo en sentirse cómoda, sino también en cuidar la salud íntima y prevenir problemas que, en muchos casos, pueden evitarse con una buena información.
Hablamos con Mercedes Herrero, ginecóloga y sexóloga colaboradora de Intimina sobre los riesgos de cada uno de los métodos menstruales y la manera correcta de utilizar cada uno. Según la experta, aunque los métodos tradicionales desechables como las compresas, salvaslips y tampones han sido los productos más usados entre las mujeres, en los últimos años la copa menstrual ha conseguido hacerse un hueco entre los productos de higiene íntima preferidos entre las mujeres españolas, pasando del 9% en 2019 al 48,4% en 2023.
A pesar de que la copa se ha convertido en uno de los nuevo métodos más populares, las bragas menstruales o el disco menstrual son otros de los métodos que, aunque menos utilizados, pueden ser la opción ideal según las necesidades
¿Puede un tampón causar un shock tóxico?
Según asegura Herrero, el tampón puede favorecer la aparición de infecciones ya que la naturaleza absorbente de este método menstrual no discrimina: “Absorbe el flujo menstrual, pero también la humedad vaginal, lo que podría alterar el entorno vaginal y resecar las mucosas”, asegura la experta.
“Absorbe el flujo menstrual, pero también la humedad vaginal, lo que podría alterar el entorno vaginal y resecar las mucosas”
Según la ginecóloga, estas infecciones causadas por el uso indebido de tampones suelen estar asociadas a utilizar productos con una absorbencia mayor a la necesaria o cuando se mantienen más tiempo del recomendado. “También pueden ocurrir si ha habido algún desgarro o suturas vaginales tras la cirugía. Por eso en el postparto y tras cirugías que afectan a la pared vaginal solo se recomienda protección externa”.
Tal y como explica Mercedes Herrero, uno de los casos más extremos y peligrosos que pueden ocurrir sería el que desencadenase en un shock tóxico: “Es una enfermedad que se define por un conjunto de síntomas, causados por una toxina (sustancia tóxica) producida por una infección bacteriana (casi siempre, Staphylococcus aureus o Streptococcus pyogenes). Estas bacterias son habituales en la piel y mucosas del 30% al 50 % de las personas sanas”, explica. El problema viene “si la piel o mucosas presentan alguna herida o lesión que favorece la entrada del patógeno y su multiplicación, comenzando a producir la toxina responsable del síndrome. Esta toxina, al pasar a la sangre, se distribuye por todo el cuerpo y puede generar una respuesta inflamatoria a distancia, dañando diferentes órganos”.
Según Herrero, “se relaciona con los tampones cuando estos se usan durante demasiado tiempo o si hay alguna herida inadvertida en la mucosa vaginal“. Por ello, como norma general se recomienda no mantenerlos más de 8 horas. Pueden dejarse por la noche, siempre que se cambien justo antes de irse a dormir.
Las compresas: especial cuidado durante los meses de verano
Aunque se trata de uno de los métodos más populares y tradicionales, dependiendo de su composición y el uso que le debemos pueden favorecer la aparición de infecciones e irritaciones.
“Las compresas desechables suelen contener materiales sintéticos plásticos y perfumes que obstruyen la transpiración. Además, en los meses de verano, pueden crear un entorno cálido y húmedo en contacto con la piel durante largos periodos, lo que puede favorecer la irritación y el crecimiento excesivo de bacterias o levaduras (hongos), en algunas personas”, comenta la ginecóloga.
¿Tiene riesgos la copa menstrual?
Aunque la copa menstrual es uno de los métodos más seguros para la gestión del sangrado menstrual, la ginecóloga asegura que también puede tener riesgos derivados de la mala higiene, no saber elegir la talla correcta o que el material no sea el más indicado.
No lavarse las manos antes de manipularla, si se usa más horas de las recomendadas sin lavarla, no esterilizarla adecuadamente entre ciclos o intentar extraer la copa sin quitar previamente el sellado son algunos de los riesgos más comunes.
“En consulta, nos encontramos mujeres que han dejado de usar copas menstruales por considerarlos elementos muy rígidos, y esto ocurre sobre todo con las opciones low cost de supermercado, que están fabricadas con Plástico Termoplástico Elastómero (TPE) o siliconas de baja pureza. El TPE es un material rígido que no se adapta bien a la temperatura corporal ni se despliega con facilidad, lo que condiciona negativamente la gestión de la regla provocando fugas o una presión molesta. Por eso, es importante elegir una copa menstrual que esté fabricada con silicona 100% de grado médico”, explica la experta.
La bragas menstruales, ¿la opción más respetuosa?
La ginecóloga asegura que las bragas menstruales, si están fabricadas con algodón orgánico y son libres de químicos, tintes y fragancias no tienen riesgo de provocarlos un shock tóxico y su absorción puede corresponder a la de 4 tampones.
“Además, la ventaja de las bragas menstruales es que no requieren inserción en la vagina, por lo que son una opción muy recomendada para acompañar a las adolescentes en sus primeras reglas. Suponen una protección externa que se puede usar como ropa interior habitual, y esto es muy interesante cuando las niñas tienen reglas tan irregulares y no saben cuándo será el siguiente manchado”, asegura.
Los síntomas de que el método menstrual nos está causando problemas
Mercedes Herrero asegura que hay que tener especial cuidado a la hora de elegir método menstrual cuando nos hemos sometido a una cirugía reciente, tenemos lesiones vaginales o nos estamos recuperando de un parto; en cualquiera de los casos anteriores deberíamos utilizar protección interna.
En cuanto a los síntomas de las posibles complicaciones causadas por los métodos menstruales, la ginecóloga explica que, en caso de encontrarnos ante un shock tóxico podemos detectar síntomas como episodios de fiebre alta repentina, debilidad y alteraciones cutáneas (enrojecimiento parecido a las quemaduras solares, incluso llegando a descamar zonas de la piel). También pueden aparecer vómitos, náuseas, diarrea, dolores musculares y dolor de cabeza.
Las reacciones alérgicas pueden ser locales: con enrojecimiento y ampollas en las zonas de contacto, o con síntomas corporales como dificultad para respirar y sensación de ahogo. Esto último es muy infrecuente.
Los errores de higiene más comunes
La experta asegura que uno de los mayores errores es continuar manteniendo del mito de que durante la menstruación no se debería mantener la higiene habitual. “La menstruación necesita más higiene, incluso, que los días sin regla”.
Herrero asegura que una buena higiene de manos es imprescindible en los cambios de protección, sobre todo si es interna. “Es importante acostumbrarse a lavarse las manos al entrar al baño, también antes de salir”.
En cuanto a los tampones, hay que tener cuidado con no almacenarlos de forma correcta y con sus envases íntegros. “También una mala higiene de la copa menstrual: no aclararla en los cambios, no lavarla con jabón neutro, al menos una vez al día. No esterilizarla entre reglas. Además hay que guardarla bien seca y protegida en una bolsa de tela o en el vaso esterilizador”, sentencia la experta ginecóloga.
