Residencias después de la COVID-19, ¿Cómo recuperar la confianza?

Residencias después de la COVID-19, ¿Cómo recuperar la confianza?

La limpieza, la higiene y la desinfección son vías para recuperar la confianza en las residencias de mayores tras la COVID-19. Así lo ha planteado la Fundación Edad&Vida en un webinar celebrado en torno a la seguridad en estos centros. Por su parte, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) propone pautas para su normativa; entre ellas, aumentar los ratios de personal y aspectos específicos de los espacios y habitaciones.

Sara Mancebo Salazar

Desde el inicio de la pandemia de la COVID-19, las residencias para personas mayores se han convertido en focos de infección y contagio, lo que ha provocado una importante pérdida de confianza por parte de la sociedad.

Una vez iniciada la etapa de nueva normalidad, la Fundación Edad&Vida ha reunido a expertos de servicios sociales y desinfección en un webinar sobre cómo mejorar la higiene, limpieza y desinfección para garantizar una mayor seguridad en estos centros.

El webinar, titulado “Centros residenciales seguros: ¿Cómo recuperar la confianza?”, contó con una primera presentación de Ana Isabel Lima, trabajadora social y ex Secretaria de Estado de Servicios Sociales.

Posteriormente, Joaquim Borrás, presidente de Edad&Vida, moderó un debate con Josep Valls, CEO de la empresa de control de plagas Anticimex; José Enrique Aguilar, director de la División de Healthcare de la empresa de servicios para empresas Iss Facility Services; y Ángel Román, responsable del Segmento Sociosanitario del grupo Bunzl en España.

El papel de las residencias en la sociedad

En su ponencia, Ana Isabel Lima destacó el papel de las residencias: “España es el segundo país con la esperanza de vida más alta. Somos un país envejecido y, en este contexto, las residencias son un recurso fundamental y necesario. Por eso deben generar confianza entre las personas mayores, sus familiares, y la sociedad en general”.

Según Lima, el perfil de las personas que viven en residencias está marcado por la longevidad, la carga de dependencia y la pluripatología.

Por ello, además de evolucionar hacia un modelo menos ‘macro’ que imite el hogar, hay que garantizar la asistencia sanitaria en las residencias.

“Debemos repensar el modelo para avanzar hacia la integración sociosanitaria, con protocolos de prevención, desinfección y actuación que garanticen la seguridad de los residentes”, apunta la trabajadora social.

Las medidas de protección en las residencias, una prioridad

Los ponentes coincidieron a continuación en la importancia de garantizar todas las medidas y protocolos de calidad e higiene en las residencias.

Se hizo hincapié en la necesidad de tener en cuenta la calidad del aire o que el personal de los centros residenciales disponga de los medios y recursos sanitarios suficientes para responder con seguridad a futuras crisis.

Y, por supuesto, garantizar que las instalaciones sean fácilmente desinfectables y posibiliten el aislamiento de los residentes cuando se precise.

Las pautas que propone la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología

La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) propone una serie de pautas para las normativas en las residencias una vez pasada la peor oleada de la COVID-19.

Considera que los ratios actuales de personal son insuficientes y es necesario aumentar la presencia de distintos perfiles profesionales. Plantea, además, cuáles deberían ser las características de las habitaciones en estos centros.

Para llegar a estas conclusiones, la SEGG ha realizado un estudio comparativo de las normativas de residencias para personas mayores en España (estatal y 17 autonómicas) en el mes de mayo.

En él se recoge que para un buen planteamiento interdisciplinar es necesario incorporar en todas las normativas (actualmente se detallan en menos de 10 de las 17 que existen) los ratios de presencia de los siguientes perfiles profesionales: educación social, enfermería, fisioterapia, medicina, psicología, terapia ocupacional y trabajo social, entre otros.

A nivel de espacios físicos y modelo de convivencia, se resaltan muy positivamente las normativas de Cantabria, Castilla y León y País Vasco, que plantean sistemas convivenciales y modulares.

Así deberían ser las residencias de mayores según la SEGG

Con respecto a aspectos específicos de los espacios, el máximo número de personas permitido por habitación deberían ser 2 y el mayor porcentaje de habitaciones deberían ser individuales.

El acceso a los aseos y duchas debería ser directo desde las habitaciones y cada habitación debería tener su aseo-ducha o como máximo uno compartido por 2 habitaciones.

Actualmente la SEGG ha creado un grupo de expertos en geriatría y gerontología, que están reflexionando sobre la necesidad de una mejora del modelo residencial enfocado en la persona, con sistemas modulares/convivenciales, una mayor cohesión de los servicios sociales y sanitarios, y una mayor implicación del sistema público de salud en estos centros.

https://www.efesalud.com/residencias-despues-covid-19-recuperar-confianza/