Andalucía elimina las plazas de fin de semana y festivos para mayores y discapacitados de los centros de día

Andalucía elimina las plazas de fin de semana y festivos para mayores y discapacitados de los centros de día

Las familias afectadas se quejan de que no se les ha ofrecido una alternativa adecuada y los centros lo consideran un recorte en políticas de dependencia

Eva Saiz

María, nombre ficticio, tiene 60 años y lleva desde hace 13 atendiendo a su marido, de 73, que padece demencia senil. Su asignación al centro de día que la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer (AFA) tiene en Conil (Cádiz) en 2009 le garantizó poder conciliar su vida laboral con el cuidado por las tardes de su pareja. Cuando en 2012 le concedieron una de las plazas concertadas con la Junta de Andalucía para poder permanecer en la unidad los fines de semana y festivos hasta las cinco de la tarde, le supuso poder tener un respiro durante esas horas. La Consejería de Igualdad, Asuntos Sociales y Conciliación comunicó a finales de noviembre que no iba a renovar los convenios con los centros de día de mayores con dependencia y de personas con discapacidad que reconocían ese servicio y que desde el 31 de diciembre de este año eliminaba todas las plazas, una decisión que ratificó por carta el pasado día 12.

Esos convenios se suscribieron en 2009 y comenzaron como un programa piloto que, debido a la buena acogida, se fue prorrogando sucesivamente, incluso en los peores años de la crisis económica. Todos los centros que cuentan con unidades de asistencia diurnas en la comunidad son privados y prestan buena parte de sus servicios a través del método del copago. La anterior Administración advirtió de que no se iban a ampliar estas plazas de fin de semana y de que irían desapareciendo conforme fallecieran sus titulares. En la actualidad 81 plazas, 59 para mayores y 22 para personas con discapacidad, permanecían activas, según los datos facilitados por la Junta. Los centros consultados y la asociación Foro Andaluz de la Dependencia (FADE), entienden que, pese a que los afectados por la decisión no son demasiados, la medida supone un ejemplo de recorte en las políticas de dependencia del nuevo Gobierno andaluz

En la carta, remitida por la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía a los 31 centros que mantenían suscritos los convenios, se explicaba que el servicio de fin de semana y festivos “pertenece a un programa piloto que nunca llegó a desarrollarse y que por tanto no cuenta con ningún fundamento normativo que lo sustente”. “Pudo comenzar como un programa piloto, pero lleva 10 años, es evidente que sí se desarrolló”, señala a este diario la responsable de un centro de la capital andaluza que cuenta con 21 de las 22 plazas para atender a discapacitados de entre 40 y 45 años durante ese período de tiempo. La asociación que gestiona el centro no quiere que se publique su nombre porque está estudiando iniciar acciones legales contra la Consejería por insinuar que nunca han prestado ese servicio. “La Administración está en su perfecto derecho de no renovar la adenda, pero no puede afirmar que el programa no se ha ejecutado”, incide. Los familiares han escrito una carta a la Junta manifestando su angustia y malestar por una decisión tan abrupta.

Los convenios suscritos por la Junta con los centros de día de atención a mayores y a personas con discapacidad establecían un modelo de copago igual para todos, confirman fuentes cercanas a la dirección general que los puso en marcha en su momento. Para el caso de los primeros, la Junta aportaba 37 euros diarios y el particular 11,8, de acuerdo con el acuerdo firmado con AFA Conil. En el caso de la asociación que atiende a pacientes con discapacidad, la Administración asumía el pago de 80 euros. La consejería de Igualdad no ha facilitado a este diario un montante concreto del coste total de este servicio, pero haciendo un cálculo de los fines de semana y los 14 días festivos al año que estipula el calendario laboral español con los datos aportados por los citados centros, la cantidad asciende a 465.274 euros anuales.

«Más allá de esas horas no tengo vida propia»

“Ya no es que para estos centros, que nos financiamos en buena medida a través de obras benéficas, la pérdida de esta cantidad suponga la imposibilidad de poder seguir prestando el servicio por nuestros propios medios, es que los pacientes no entienden de fines de semana ni de festivos y para ellos la rutina es vital”, explica Rosario Rodríguez, directora de AFA Conil. En el centro llegaron a contar con 30 plazas concertadas y ahora solo quedan cuatro, una desde 2009 y tres desde 2012, uno de ellos el marido de María. “Él ya ha perdido el habla, pero si no lo llevamos al centro a sus horas, se va por la puerta solo”, insiste María. Para ella la atención que recibe su marido cada sábado desde las 10 de la mañana hasta las cinco de la tarde es un alivio. “Más allá de esas horas no tengo vida propia”, reconoce, ilustrando el desahogo que esa prestación le supone en su día a día. En el centro sevillano se oyen de fondo los villancicos que los usuarios están cantando durante una de las fiestas navideñas. Los fondos que recibían gracias al concierto les permitían pagar el salario de las ocho personas necesarias para la atención directa. “Sin ese apoyo tenemos que prescindir del servicio”, se lamenta su responsable.

Muchos de los centros afectados han pedido explicaciones a la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia, pero les han dado cita para después del día 1 de enero, cuando ya será efectiva la paralización del convenio. En el correo electrónico se les sugirió que ofrecieran a las familias el servicio de respiro familiar, pero esa prestación no se adecúa a las necesidades de quienes conviven con los titulares de las plazas. “Para acceder se requiere cumplir con unos requisitos específicos y se creó para el caso de que quienes atienden a los dependientes se tomen vacaciones. La filosofía era que no se estuviera más de un mes e implica además un ingreso de 24 horas, cuando estas familias quieren estar con sus parientes”, señala Nuria Hernández, secretaria general de FADE.

María tiene una mínima esperanza de que en el último momento mantengan el servicio. Ha pedido ayuda, a través de AFA Conil, a los portavoces municipales de la localidad en busca de una solución. El grupo IU lo llevará al pleno la próxima semana. Desde el centro de Sevilla han recibido el apoyo del PSOE y Adelante Andalucía, que preguntará en el Parlamento autonómico por la supresión del servicio.

https://elpais.com/sociedad/2019/12/20/actualidad/1576862470_500503.html