El maltrato a los mayores motiva un centenar de denuncias al año y «mucha cifra negra»

El maltrato a los mayores motiva un centenar de denuncias al año y «mucha cifra negra»

Existen varios tipos de violencia y no hay un perfil general entre las víctimas.

A. MALUENDA – ZARAGOZA

Las agresiones contra las personas mayores son una realidad en cierto modo escondida, que no goza de la proyección que sí tienen otros tipos de violencia, como la que pueden sufrir niños y mujeres en el ámbito doméstico o la que padecen algunas personas como consecuencia de su raza u orientación sexual. Cada año se registran no pocos casos, alrededor de un centenar en Aragón: fueron 93 los denunciados a lo largo 2015, mientras que esta cifra ascendió a 115 durante los doce meses de 2014. El dato anduvo cercano en los dos años anteriores (94 casos en 2013 y 2012), según los datos facilitados por el Gobierno central en el Congreso de los Diputados a petición del grupo parlamentario socialista.

Pero la problemática tiene más recorrido. «Hay muchos más casos que denuncias, es un fenómeno con mucha cifra negra (agresiones que no han sido puestas en manos de las instituciones y que, por tanto, no aparecen en las estadísticas) y pocos estudios que lo aborden», apunta Jorge Gracia, doctor en sociología jurídica e instituciones políticas por la Universidad de Zaragoza, quien ha realizado investigaciones al respecto.

«Tradicionalmente se relacionaban los malos tratos con el estrés que generan los cuidados de larga duración, pero con el paso del tiempo se vio que esa explicación no terminaba de ser completa. Hay otras situaciones que condicionan, como por ejemplo el hecho de que sean los hijos los dependientes por sufrir enfermedades mentales o toxicodependencias. En estos casos, al seguir viviendo con los padres, se generan coyunturas potencialmente conflictivas en el momento en que estos se hacen mayores y pierden el ‘control’ del hogar. Es una transición complicada».

Asimismo, indica el experto, cabe distinguir tres grandes tipos de violencia. Uno de ellos es la de género en la tercera edad: «Son agresiones con un largo recorrido, que se van arrastrando con el paso del tiempo y que salen a la luz cuando la mujer pierde facultades físicas y el hombre pasa a ser quien cuide de ella, invirtiendo los roles tradicionales. Son situaciones muy paradójicas, con parejas que a veces cuidan y otras que maltratan».

Otra casuística es la denominada violencia institucional. «Son los maltratos que pueden darse en centros geriátricos. Por suerte, al menos en Aragón, se realizan controles e inspecciones periódicas de manera adecuada. En este sentido cabe valorar de forma positiva la actividad de la DGA».

La violencia económica supone el tercer tipo. «Cuando los hijos se hacen cargo de las cuentas con mala fe para robarles. Es una tipología con bastante prevalencia».

En cuanto al perfil de las víctimas, Gracia explica que «es complicado generalizar ya que se dan escenarios muy diferentes, con características e intervenciones requeridas muy distintos».

Lo que sí es más común es en la forma de detectar los malos tratos. «Igual que un niño va a la escuela y ahí se puede detectar si sufre algún tipo de violencia o abuso, las personas mayores acuden con frecuencia al médico. Por eso los sanitarios tienen cobran una importancia especial». En este sentido, Gracia se congratula por el interés que despiertan los cursos de formación del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud para aprender a responde a este problema desde el ámbito sociosanitario.

Problema creciente

Semergen Solidaria, un proyecto de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, acaba de lanzar una campaña para dar a conocer este tipo de maltrato, del que dicen que solo se conocen «uno de cada 24 casos». «Su causante principal es el infradiagnóstico, lo que conlleva a que sea muy difícil obtener datos oficiales y que los pocos estudios realizados hasta el momento muestren cifras muy variables entre sí», indica la secretaria general, Mari Carmen Martínez Altarriba. «Por ello estamos diseñando un estudio de investigación a nivel nacional para conocer la realidad de este problema, detectarlo, prevenirlo y proponer propuestas de mejora. «Queremos hacer investigación seria, que pueda aportar datos más reales de los existentes del problema. Es la única manera junto con la formación y sensibilización que podrán mejorar el sufrimiento de esta población».

Desde Semergen Solidaria se destaca que la población está envejeciendo a un ritmo muy rápido y que «el maltrato puede ser físico, psíquico, emocional, sexual, financiero y material. Además, hay que tener en cuenta que el mismo anciano puede recibir varios tipos de maltrato».

www.heraldo.es/noticias/aragon/2017/03/14/el-maltrato-los-mayores-motiva-centenar-denuncias-ano-much