Euskadi estima que los recortes de Mato ahorran el 10% de lo planeado

Euskadi estima que los recortes de Mato ahorran el 10% de lo planeado

Las medidas ya concretadas apenas suponen 33 millones, según las estimaciones

ANIA ELORZA / Vitoria

“Es una regresión de 30 años”; “es volver al periodo preconstitucional”; “es una auténtica locura y un disparate”; “es innecesario”; “avanza hacia un modelo disfuncional entre el Estado y las comunidades autónomas”. El Gobierno vasco tiene claro que los recortes sanitarios aprobados por el Ejecutivo central a través de un Real Decreto Ley rebasan todas sus líneas rojas y atentan contra el Estado del bienestar y contra el autogobierno. Pero también considera, con la calculadora en mano, que las medidas no cumplirán con su objetivo, el de ahorrar más de 7.000 millones de euros en el conjunto de España.

Las estimaciones realizadas en función de los recortes en los que el Gobierno autónomo ve concreción suficiente —el copago farmacéutico, el de prótesis y el transporte no urgente, el resto está pendiente de desarrollo normativo— apuntan a que Euskadi ahorrará cada año 33 millones de euros. La cifra queda muy lejos de los más de 300 millones que le corresponderían en función de su peso en el conjunto de España y muy cerca de los 28 millones que el País Vasco logró ahorrar con su estrategia para adaptar el sistema sanitario a los enfermos crónicos.

“No se llega a ahorrar ni una décima parte de lo que el Gobierno central quiere” en Euskadi, explicó ayer en el Parlamento de Vitoria el viceconsejero de Sanidad, Jesús María Fernández. Los responsables de la sanidad vasca, que ayer volvieron a defender la estrategia de crónicos como una opción sostenible y recordaron la intención del Ejecutivo autónomo de recurrir al Tribunal Constitucional, censuraron un decreto que no ha sido debatido con las comunidades.

Además, ha sido elaborado de manera tan “precipitada” que el Boletín Oficial del Estado incluía ayer “una corrección de errores de cinco páginas con 73 correcciones”, ejemplificó Fernández.

La consejería calcula que para poner en marcha el complejo sistema de copago en seis meses habría que procesar, solo en Euskadi, entre 100.000 y 200.000 reintegros, cuyo sistema de gestión no solo anularía sus beneficios, sino que “superaría los ahorros”. El consejero, Rafael Bengoa, apuntó a otras dificultades en la gestión del copago, como que, desde su punto de vista, “dos de las tres Diputaciones” —Bizkaia, en manos del PNV, y de Gipuzkoa, de Bildu— no remitirán al Gobierno la información de sus Haciendas para poder aplicar el copago por tramos.

Entre las consecuencias más dramáticas, los responsables sanitarios dijeron que “bajo el señuelo de combatir el turismo sanitario o la asistencia a inmigrantes no registrados, se deja al margen a otros colectivos de españoles que no tienen más culpa que no poder acceder a un trabajo”. También apuntaron que, con la aplicación de un sistema por tramos de renta, se avanzará paulatinamente a la privatización de la sanidad porque las rentas más altas dejarán de acudir al sector público que les “penaliza” por utilizar sus servicios. Y una alerta: la posibilidad de que se produzca una desregulación de los precios de medicamentos, que podrían aumentar en el caso de los más útiles.

ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/15/paisvasco/1337114434_182831.html