La música alivia los efectos de la quimioterapia

La música alivia los efectos de la quimioterapia

* Una revisión constata que las piezas musicales reducen la ansiedad
* Reducen el dolor y mejoran la calidad de vida de los pacientes con cáncer
* En algunos países, la musicoterapia forma parte del tratamiento

Laura Tardón | Madrid

Escuchar música en el trayecto del metro, de camino a casa, en el trabajo y por qué no, al recibir quimioterapia. Según una revisión de 30 estudios publicada en la ‘Cochrane Library’ (una institución dedicada a revisar las evidencias científicas sobre distintos tratamientos y medidas de salud), la musicoterapia ayuda a reducir la ansiedad en las personas con cáncer y también tiene efectos positivos en el humor, el dolor y la calidad de vida.

Los beneficios de esta terapia complementaria pueden aprovecharse en cualquier fase de esta enfermedad, no sólo durante el tratamiento. «Se trata de una situación que, desde el diagnóstico, afecta enormemente en el estado de ánimo de la persona y también influye a nivel físico y social», apuntan los autores de este análisis. En este sentido, las intervenciones de musicoterapia han demostrado ser útiles para «aliviar algunos síntomas y los efectos secundarios de la quimio», como las náuseas y los vómitos.

Después de analizar 30 estudios con un total de 1.891 pacientes, «observamos que también se registraban pequeñas reducciones del ritmo cardiaco y de la tensión», afirma Joke Bradt, principal autor de la revisión, de la Universidad de Philadelphia (EEUU). Además, parece que también «consigue disminuir ligeramente el dolor». Como explica Carmen Yélamos, psicooncóloga y directora de la Fundación del Instituto Madrileño de Oncología (IMO), «según los estudios realizados hasta el momento, la música ayuda a liberar endorfinas, que son unos neurotransmisores que enmascaran el dolor».

Algunos trabajos puntuales señalan mejoras en la fatiga o en la inmunidad, pero no hay resultados concluyentes al respecto. «Hay una investigación concreta que se publicó en 1993 que indica que escuchar música durante 15 minutos aumenta los niveles de Interleukina en sangre, lo que refuerza el sistema inmune», explica la especialista española. También hay estudios, agrega, que aseguran que «mejora la circulación, los trastornos digestivos y el sueño (ya que la música eleva los niveles de melatonina, implicada en este proceso)».

«Ya en la época de Pitágoras y Platón se utilizaba la música para inducir estados emocionales en el paciente y muchos trabajos recalcan sus beneficios», asegura Yélamos. Lo que ocurre es que «la mayoría son pequeños y era necesario realizar una revisión sistemática de todo lo que hay», subrayan los investigadores.

Dadas las evidencias, «la música es un buen complemento al tratamiento del cáncer», destacan los autores de la revisión, tanto la seleccionada por expertos como la que los pacientes graban en su mp3 para escuhar sus piezas preferidas. «Lo que no se sabe es si un estilo es más eficaz que la otra», añaden.

Talleres de musicoterapia

«Así como en algunos países de Europa y en EEEU la musicoterapia forma parte del tratamiento en este tipo de pacientes, en España esta práctica no está oficialmente regulada», comenta Carmen Yélamos. «Sí se realiza de forma puntual, con programas subvencionados por algunas entidades, y determinados hospitales también incluyen esta alternativa, especialmente aplicada en niños con cáncer, como en el Hospital de La Paz de Madrid, en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y en el Hospital de la Fe de Valencia».

Como explica la experta del IMO, «suelen ser talleres de 10 sesiones y se realizan en grupo. Se seleccionan las piezas musicales más adecuadas en función del objetivo que se persigue (para mejorar el sueño, la ansiedad…), se explica de forma previa el estado que se pretende inducir y después de la audición el grupo habla de sus sensaciones». Según Yélamos, existe «una asociación de musicoterapeutas donde uno se puede formar en esta materia».

Los resultados son positivos, no tiene efectos secundarios y al ser en grupo, «los pacientes se sienten acompañados y comprendidos, no están solos», asegura la psicooncóloga. De todas formas, aunque no siempre estén disponibles estos talleres, las personas pueden hacer sus tratamientos de quimio con su música preferida. «Les ayuda a relajarse y les distraer de los pensamientos negativos; además, les ayuda a desconectar del entorno», propone Yélamos.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/08/09/oncologia/1312898334.html