Un ‘esqueleto’ para poder andar

Un ‘esqueleto’ para poder andar

Una empresa israelí consigue que algunas personas con lesión medular puedan recuperar autonomía y movilidad

CAROLINA GARCÍA – Madrid – 07/06/2011

Radi es un paciente con lesión medular israelí que hoy ha presentado, ante la mirada sorprendida de otros afectados con la misma enfermedad, los beneficios de un aparato especial, el esqueleto Rewalk. Primero, Radi ha paseado por los pasillos de la Fundación del Lesionado Medular, luego ha subido y bajado escaleras un par de veces y por último se ha sentado tranquilamente. Los usuarios que acuden a la Fundación han podido comprobar cómo este aparato permite a las personas que van en silla de ruedas disfrutar de autonomía y movilidad. «Es impresionante, increíble. No parece que sufra ninguna parálisis», ha dicho un paciente mientras observaba cómo Radi hacía la demostración por los jardines de la Fundación.

Rewalk pesa 22 kilos y funciona con un motor eléctrico con batería recargable. «Esta se sitúa en una mochila que el usuario lleva a su espalda, pesa unos dos kilos y necesita el mismo tiempo de carga que un móvil», ha resaltado el portavoz de Israel Argo Medical Technologies (la empresa que ha inventado el aparato), John Frijters. «Mediante una serie de sensores -situados en cadera y muñeca- y motores -en las articulaciones, muslo y tibia- hace que las personas con lesión medular consigan alcanzar una postura vertical, permitiéndoles hacer distintos movimientos», ha recalcado durante la presentación. Según muchos expertos, esta postura ayuda a controlar los inconvenientes asociados al uso de la silla de ruedas, como son los problemas de incontinencia urinaria, respiratorios, cardiovasculares y digestivos.

Un reloj y un par de bastones ayudan a sacar todo el provecho del Rewalk. El reloj identifica los movimientos que va a realizar el paciente: «Están en la memoria. Son opciones como sentado, levantado, arriba o abajo. Si hubiera algún objeto en el camino o el usuario sufriera algún contratiempo, el aparato lo detecta, se para y vuelve a la postura de equilibrio», dice el portavoz de la empresa. Las muletas favorecen la estabilidad del usuario: «Si no fuera así, el paciente tendría tendencia a irse para atrás». Es necesario que su uso se dé primero en los hospitales. «Requiere un entrenamiento. Algunos pacientes lo controlan solo con unas cinco sesiones, mientras otros tal vez necesiten 50. Es como conducir», recalca Frijters.

La autonomía del aparato es de ocho horas. «Lo que presentamos hoy es una versión I [institucional] para uso hospitalario. Su coste es de 100.000 dólares [68.096 euros]». Según ha explicado la empresa no será hasta final de año cuando aparezca una versión individual «y más adaptable», que costará unos 50.000 dólares [34.059 euros]. De momento no existe ningún tipo de contrato o convenio con ninguna clínica u hospital español, aunque «están en plena negociación», explica el portavoz del Rewalk.

Requisitos mínimos

Aunque no todos pueden usar el aparato. «Son aptas aquellas personas con lesiones medulares que no afecten a la movilidad de hombros y brazos, ya que son fundamentales para el correcto uso y movimiento del aparato». Aquellas personas que midan más de 1,90 metros o menos de 1,60 metros tampoco podrán usarlo. «Probamos el prototipo con una persona que medía un 1,55 metros, pero ese es el límite. Además el usuario no puede pesar más de 100 kilos y «como requisito fundamental deberá ser capaz de levantar su propio peso».

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/esqueleto/poder/andar/elpepusocsal/20110607elpepusoc_15/Tes