Discapacitados intelectuales piden transporte público con personal formado

Discapacitados intelectuales piden transporte público con personal formado

Barcelona, 30 sep (EFE).- El grupo Dincat, que agrupa a las entidades que apoyan a las personas con discapacidad intelectual en Cataluña, ha reclamado hoy un transporte público con personal formado y sensible hacia este colectivo.

El director de esta asociación, Xavier Masllorens, ha explicado, para argumentar esa petición y ejemplarizar algunos de los problemas con los que se encuentran los discapacitados intelectuales, que el día de la gran nevada en Barcelona, el pasado mes de marzo, muchos discapacitados se perdieron al romperse su rutina y ser incapaces de encontrar por sí mismos una solución.

Dincat (Discapacidad Intelectual Cataluña), que agrupa a más de 300 entidades que suman 31.000 personas con discapacidad intelectual y a sus familias, ha presentado hoy un informe sobre los problemas de movilidad en la red de transportes públicos de este colectivo y otro relativo a las insuficiencias que han detectado en la Ley de Autonomía Personal y Dependencia.

Según ha definido Masllorens, las personas con discapacidad intelectual no son personas discapacitadas, sino que están dotadas biológicamente de capacidades con las que hacerse un espacio en el entorno en el que viven. La discapacidad intelectual se refiere, ha matizado, a un estado particular de funcionamiento que empieza en la infancia y en la que coexisten limitaciones en la inteligencia junto con limitaciones en habilidades adaptativas.

Masllorens ha remarcado que para estas personas la movilidad es vital y que se requiere un cambio de modelo que fomente el transporte público, que ha de buscar, a su juicio, el departamento de Política Territorial y Obras Públicas, que es el responsable de la movilidad, y no el de Acción Social y Ciudadanía.

Considera que formar a los trabajadores del servicio publico para que sean capaces de atender a estas personas y advertirles de cuándo deben bajar o qué transbordo necesitan y darles una respuesta cuando se sienten perdidos, sería suficiente, porque su problema no radica en tener rampas, plataformas o vados, sino en sentirse acompañados.

En este sentido, ha destacado que las más de 6.000 personas con este tipo de discapacidad que trabajan en polígonos industriales tienen muchos problemas de movilidad, insistiendo en que con un transporte público adecuado mejorarían mucho su acceso.

Además, las actividades de ocio están muy condicionadas también a la movilidad, porque la mayoría no puede acceder a un carné de conducir.

El otro informe presentado por Dincat denuncia que aunque las personas con discapacidad intelectual tienen reconocidos sus derechos, no siempre pueden ejercerlos, y que un 20% de los encuestados no han obtenido el reconocimiento del grado de dependencia.

También han hecho público que el tiempo que pasa desde que se pide una solicitud de dependencia y se reconoce la situación es de más de un año, aunque hay personas que han de esperar hasta dos y tres, un plazo que consideran excesivamente largo.

Este informe se basa en 420 encuestas a usuarios de los servicios de cinco entidades asociadas a Dincat, y que representa una fotografía de este colectivo.

El trabajo destaca que casi el 30% de los encuestados ha tenido algún tipo de problema al relacionarse con la administración, lo que aconseja la creación de la figura del profesional de referencia para estas personas y sus familias.

Otra conclusión de este trabajo es que la discapacidad no es sinónimo de dependencia y que deberían articulararse políticas necesarias para prevenir que estas personas no acaben siendo dependientes.

www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=536483