Reinterpretar el arte – Solidaridad Intergeneracional
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Reinterpretar el arte

Reinterpretar el arte

La Fundación Bancaja abre una nueva edición de Apropiarte, un taller para personas con discapacidad que les asoma al proceso de creación artística y la imaginación.

VALENCIA Día 06/09/2010

«El arte es siempre una reflexión sobre la historia del arte. Nos apropiamos de las imágenes que amamos y las transformamos en otra cosa. Siempre hay una lectura culta de esa apropiación». Son palabras del artista valenciano Manolo Valdés, que presiden el espacio de ApropiArte, el taller organizado por la Fundación Bancaja para personas con discapacidad en colaboración con Fundación Adecco.
La propuesta es la siguiente: suena música de cámara y entramos en la corte de Felipe IV. En las paredes, imágenes de la Infanta Margarita recuerdan, inevitablemente, a «Las Meninas» de Velázquez. El color rojo que envuelve la sala evoca los tonos del famoso lienzo: la Cruz de Santiago, la paleta del pintor o el pañuelo de la infanta. En el centro de la sala, una gran mesa ovalada de madera invita a sentarse y a empezar a trabajar. Inspirados por ese ambiente, cada uno de los participantes crea su propia obra de arte.
Apta para todos
Esta actividad acerca a personas con diferentes discapacidades al proceso de creación artística y fomenta su creatividad, imaginación y autoestima, al convertirlos en artistas. «La actividad creativa que se realiza es muy original y sorprendente para los participantes, por los materiales utilizados y porque tienen la oportunidad de crear su propia obra de arte», comentan desde el centro CRIS Velluters, una de las organizaciones que ha participado en el taller.
Cada uno de los participantes crea su propia Menina, de 20 centímetros, a la que aplica diferentes técnicas, dependiendo de sus preferencias y de sus posibilidades físicas. Aplican su imaginación y plasman sus ideas. «Nos ha llegado a sorprender la creatividad que han demostrado algunos de los participantes porque no la habían demostrado antes. La actividad estimula la participación, la imaginación y la autoestima de las personas que participan, porque se ven capaces de hacer obras de arte», comentan desde el Centro Ocupacional José Alcamí, que también ha
participado en esta experiencia.
Por la primera edición de Apropiarte, desarrollada entre el 23 de marzo y el 17 de junio, han pasado 600 personas con diferentes discapacidades que asisten al taller a través de visitas concertadas por las asociaciones. El planteamiento del taller se adapta a las necesidades de cada grupo en función de la discapacidad (invidentes, sordos, personas con parálisis cerebral…). Pilar, monitora del taller, explica que, en su opinión, «el éxito de la actividad reside en la sensibilidad con la que Bancaja ha tratado y diseñado este taller».
La actividad está abierta a todo tipo de discapacidad, y se ha realizado al mismo nivel que el resto de talleres ofrecidos por la Obra Social durante años a otros colectivos como los mayores. Aunque muchos de los participantes de este taller no hayan sido capaces de verbalizar sus impresiones, han demostrado de otras maneras la sensación que les produce todo lo que les rodeaba. Ningún participante se ha ido del taller sin realizar la actividad, todos han salido del Centro Cultural Bancaja
Ese éxito precisamente ha llevado a crear una nueva edición de estos talleres, que arranca el próximo 15 de septiembre y se prolongará hasta el 15 de diciembre.
La experiencia ha marcado también a los voluntarios, pieza fundamental del proyecto. Monitores, empleados de Bancaja y familiares han seguido de cerca cada descubrimiento de este viaje artístico. «Un día, tras realizar el taller, me llamó la madre de un chico autista que había participado en el taller para darme las gracias, entre lágrimas, porque su hijo nunca le había llevado a casa una obra tan bonita. Debido al problema que tenía, cuando realizaban las salidas, nunca lo llevaban. Animamos a los responsables a que trajeran a este chico y fue una experiencia muy enriquecedora. Lo más gracioso es que nosotros no hicimos nada. Sólamente somos el vehículo, quién realizó la obra fue su hijo».
Podríamos encontrar anécdotas como estas en cada uno de
los participantes ya que, ApropiArte se ha convertido para ellos en todo un descubrimiento de sus propias posibilidades y en una lección para quienes han colaborado con ellos.

www.abc.es/20100906/comunidad-valencia/reinterpretar-arte-20100906.html



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