Formación
Asistente virtual
Asistente virtual
Nuestro asistente te ayudar a encontrar lo que buscas... Asistente virtual
asistente virtual

Suscríbete en nuestro boletín y recibirs periodicamente las novedades y noticias del portal en tu correo electrnico.
Sobre nuetro boletín:
Punto uno
Este servicio es totalmente gratuito. Solamente tienes que suscribirte para recibirlo periódicamente.
Punto dos
Puedes darte de baja en cualquier momento si deseas dejar de recibir el boletn.

Barra Visual
Tamao de letra:
Aumentar tamao letra
Disminuir tamao letra
Imprimir:

Icono del boletnNOTICIAS de inters

11/09/2019
Nios con discapacidad en los campamentos de verano: "No te dejan ser, te dejan estar"
Las denuncias de las familias cuyos hijos con discapacidad han sido expulsados de campamentos de verano han puesto de relieve un problema que lleva aos.
LORENA GAMARRA

"Saben que estoy, pero no me ven". Dani tiene 16 aos y autismo de alto funcionamiento. Desde que era pequeo ha pasado por varios campamentos de verano hasta que un ao decidi que ya no quera ir. "Lo paso mal. No hay campamentos felices. Muchas normas, muchas prohibiciones, mucho control. No te dejan ser, te dejan estar", explica.

De sus semanas de campamento recuerda los piojos que volvan con l a casa y lo mucho que echaba de menos a sus padres, pero tambin las noches observando las estrellas "con mucha gente". Con esa gente, simplemente, no se llevaba. No se senta discriminado, "no incluido sera la palabra", matiza. "Soy invisible, no existo".

En Espaa, segn los datos del INE, hay 222.540 nios escolarizados con necesidades educativas especiales asociadas con alguna discapacidad, de los cuales, el 83,6% est integrado en centros ordinarios. Todos ellos, al igual que el resto de nios, tienen casi tres meses de vacaciones en verano y muchos padres deciden llevarles de campamento con el deseo y la esperanza de que sus hijos se diviertan y de poder conciliar, pero la integracin a da de hoy no est ni mucho menos asegurada.

Este verano, el caso de Ins abri muchos ojos. Con 11 aos y con un retraso madurativo, fue expulsada de un campamento de ingls en Aldeaduero, Salamanca, por las quejas de varias madres que no queran que sus hijas convivieran con ella. Le sigui Marcos, de seis aos y con autismo, que sufri lo mismo en otro centro de Torrejn de Ardoz (Madrid) pero por otro motivo: "falta de personal", el mismo que le dieron a los padres de David, de nueve aos y expulsado de otro en Torremolinos (Mlaga).

"Esto sale ahora pero lleva pasando desde tiempos inmemoriales", apunta Delfy, la madre de Dani. Su hijo fue por primera vez de campamento a los 6 aos. Era de inclusin y le aceptaron sin problemas. "Haba tres nios con autismo y los tres llevaban maestras de apoyo pagadas por los padres, pero a m no me avisaron. Al da siguiente, me dijeron que si no llevaba una persona de apoyo no poda seguir". Eso supona aadir al coste de la actividad pagar a una persona durante la semana correspondiente. Dani no continu en el campamento.

"Le cuidan, pero no le integran"

El segundo ao acudi a otro organizado por el colegio. "Al principio no te ponen problemas, pero nos dimos cuenta de que el nio estaba desplazado, lo cuidaban y ya est, pero no lo integraban. Era una madre del AMPA la que estaba con l", lamenta su madre. Fue al tercer ao cuando mejor la experiencia con un monitor de escalada que se preocup ms de l.

El problema aseguran sus progenitores, es la falta de conciencia, algo que comparte Amalia. Su hija Malena, ahora con 18 aos y autismo, tambin ha acudido a varios campamentos y considera que la integracin total "es una utopa", pero con los aos ha percibido una gran evolucin perceptible en las denuncias de las familias y en su repercusin: "Cuando yo lo viva no sala en los medios", reconoce.

Su experiencia la define como "muy frustrante". "La aceptaban si pona una persona de apoyo. Siempre me respondan que no tenan medios". Aunque Malena entonces estaba bastante afectada sensorialmente, su madre nunca se plante llevarle a un centro exclusivo, es decir, nicamente con nios con discapacidad. "Siempre prefer la integracin. Cuando estaba en un grupo con nios sin discapacidad, siempre sumaba", cuenta.

Pero en el mar de campamentos y lugares de actividades que figuran en internet para que los nios pasen el verano mientras sus padres siguen trabajando, un centro pblico o uno privado no garantiza mejores atenciones al menor con discapacidad, segn su experiencia. La adaptacin depende, coinciden las dos familias, de las personas que estn al frente. "Cuando mi hija era pequea tena que depender de la buena voluntad de alguien que quisiera integrarla", apunta Amalia.

De los campamentos a los que Malena ha acudido a lo largo de estos aos, su madre solo menciona tres en los que realmente ha formado parte del grupo, dos de ellos de hpica. En todos, la clave fue la misma, la persona que estaba al frente. "Fue genial, y era porque la monitora tambin haca terapia ecuestre. En su grupo eran 18 y eran dos monitoras porque estaban con animales".

"Los campamentos, mayoritariamente, no estn preparados"

Es este aspecto, el de los ratios, fundamental en el buen funcionamiento de un grupo. Aunque no hay una normativa clara al respecto, segn Jess Martn, delegado de Derechos Humanos del CERMI (Comit Espaol de Representantes de Personas con Discapacidad) los organizadores de este tipo de actividades "deben tener en cuenta la diversidad" y, por tanto, las necesidades de los nios que acuden, con o sin discapacidad. "En los campamentos, no llegas el mismo da y pagas. Se hace con adelanto, as que deben preparar todo. Si un nio tiene diabetes, alguien del personal tendr que saber cmo mirar el azcar. Si un nio fuera con silla de ruedas, pues habra que hacer algunas adaptaciones", explica Daniel, el padre de Dani.

En el caso de los nios con discapacidad intelectual o con trastornos de la conducta, sucede lo mismo. En algunos, la formacin del nico monitor puede ser suficiente, mientras que en otros es necesario reforzar el personal a cargo del grupo o reducir el nmero de nios. "Los apoyos y por tanto las ratios han de establecerse no en funcin del nmero de nias y nios, sino en funcin de las necesidades de stos. Habr lugares en los que un monitor pueda dar cobertura a cinco personas, y habr otros casos en los que la ratio sea uno", seala Silvia Snchez, directora general de Plena Inclusin.

Pero el coste que requiere este tipo de refuerzos para la empresa organizadora muchas veces es determinante para no acoger a un menor con discapacidad o poner la condicin de que el coste los asuma la familia y "tampoco es justo", denuncia Daniel.

La directora de Plena Inclusin defiende que algunos campamentos s estn preparados para afrontar estas situaciones porque tienen previstos los apoyos en funcin de las necesidades de las personas. "Pero mayoritariamente no se puede decir que estn preparados", apunta. "Se necesita ms concienciacin, ms formacin y sobre todo ms vigilancia por parte de las Administraciones competentes para garantizar la participacin de todas las personas".

Desde su asociacin invita a normalizar la discapacidad no solo para favorecer a quien la tiene, sino como algo enriquecedor para el resto de las personas. "Acercarse a la discapacidad, conocerla, respetarla y normalizarla es un beneficio para toda la sociedad".

Anunciar la discapacidad?

En cuanto a los padres, tanto desde el CERMI como desde Plena Inclusin sealan el deber de los padres de facilitar toda la informacin necesaria sobre las necesidades de los menores para garantizar una mejor atencin. No obstante, la decisin de transmitirle al resto de compaeros la discapacidad es algo personal del nio o la familia.

Uno de los aspectos que indign a la madre de Ins, la nia de Aldeaduero, cuando su hija fue expulsada del campamento de ingls era que los monitores haban informado al resto de nios sobre las caractersticas de la menor pese a la peticin expresa de la familia de que no lo hicieran para evitar que la estigmatizaran. Dani, el primer protagonista de este reportaje, reconoce que no les contaba a sus compaeros que tena autismo porque "no saban lo que era", una decisin que defienden en CERMI y Plena Inclusin. "No hay por qu anunciar de manera especfica nada, igual que no se anuncia si en el campamento participan personas rubias, morenas, altas o bajas. Los nios y nias naturalizan y normalizan las cosas mucho mejor que nosotros los adultos", argumenta Silvia Snchez.

En todo caso, ante cualquier situacin de vulneracin de derechos, las asociaciones animan a denunciar. Los casos enumerados, aseguran, no son aislados. "La discriminacin es algo que llevamos desde siempre -seala el delegado de Derechos Humanos del CERMI-. Afortunadamente, la ciudadana con discapacidad est preparada para decir no y para denunciar".

Dani, a sus 16 aos, ya no acude a campamentos, pero pasa su tiempo libre disfrutando de su infinidad de aficiones. Le gusta ir al cine, nadar, montar vdeos -incluso tiene un canal en Youtube- investigar sobre dinosaurios y "lo ms importante, que me dejen no hacer nada. Meditar". Medita, pero no se queda en las nubes, sino que salta de ellas. Le encanta el parapente y salta con frecuencia. Se trata de una actividad inclusiva donde participan incluso nios con parlisis, segn cuenta su padre. "Si tiran a chavales en parapente, no los van a poder llevar de campamento?"
Imagen decorativa de la derecha
Letras de la imagen de la derecha